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Menores no están en proceso de adopción

Cuatro hermanos. El director de Fundañinos dice que los jóvenes sólo reciben protección. Su padre les maltrataba.

Publicada 24 de julio 2004, El Diario de Hoy

Procedimiento difícil. Los pequeños Hernández Munguía (a la derecha de la foto) arrastran las secuelas del abuso paterno. Foto EDH

Liz Aguirre (Guatemala)
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com

Contrario a lo que se había manejado por parte de las autoridades del Instituto Salvadoreño para el Desarrollo Integral de la Niñez y la Adolescencia (Isna), los cuatro hermanos Hernández Munguía no están en proceso de adopción, según declaró Manolo Bendfeldt, director de Fundaniños, albergue donde viven los pequeños.

El Isna denunció hace unos días el hecho de que varios menores, supuestamente de origen salvadoreño, estaban en proceso de ser adoptados en el país vecino.

Los pequeños llegaron al hogar guatemalteco un día antes de la Navidad de 2003, después de que un Juzgado de la Niñez y la Adolescencia, con sede en Zacapa, resolviera que fueran ingresados en ese centro.

Miguel, Ismael, Camilo y Judith, los nombres de los hermanos, no están en proceso de adopción, según la resolución del juez Jorge Mynor Acevedo, de número 483-2003 emitida el 16 de junio de 2004.

Eso sí, la misma estableció que las autoridades de la institución deben “incluir a los niños dentro del programa de adopciones, procurando que todos sean integrados a una misma familia, para que mantengan sus vínculos familiares entre ellos”.

El director de Fundaniños confirmó que los menores sólo reciben protección.

Según los datos proporcionados por el padre de los pequeños, Sergio Iván Hernández, los pequeños son guatemaltecos.

Así lo comprueban las partidas de nacimiento que el mismo progenitor presentó al consulado de El Salvador en Guatemala, a las cuales este periódico ha tenido acceso. Hernández sí es salvadoreño y acudió a las instancias consulares para pedir ayuda.

Las partidas fueron emitidas en el municipio de San Jacinto, del departamento de Chiquimula, del país vecino.

Sergio Iván quiere que le devuelvan los niños, pero la tarea de entregarles a ellos una partida de nacimiento salvadoreña parece difícil, pues los documentos de la madre, ya fallecida, presentan varias inconsistencias.

Para Evelyn de Candel, cónsul general de El Salvador en Guatemala, sí existe la posibilidad de ayudar al padre, pero debe presentar los informes claros acerca de la nacionalidad de la madre.

Además, en la resolución del juez Acevedo se hace mención de los maltratos que recibían los menores por parte del padre, como violación al derecho de la integridad personal por descuido y abandono.

Por esta razón se incluye una petición de persecución penal en su contra, por parte de la Fiscalía Distrital del Ministerio Público.

A pesar de que ya pasaron casi ocho meses desde que los Hernández Munguía ingresaron a Fundaniños, este periódico pudo constatar la cicatrices físicas y los problemas sicológicos de los jóvenes.

Las voluntarias del hogar cuentan que los niños hablan poco de su pasado. Un silencio que va en contra de las pretensiones del papá biológico.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


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