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Los presentes apreciaron más de 30 pinturas seleccionadas
por Mario Castrillo. Foto : EDH/Omar Carbonero
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Morena Azucena
El Diario de Hoy
vida@elsalvador.com
La noche del jueves,
las ovaciones y aplausos inundaron los rincones de la Sala Nacional de
Exposiciones. Estas muestras de afecto se dirigieron al pintor Camilo
Minero, quien fue homenajeado por la Fundación Paiz y el Consejo
Nacional para la Cultura y el Arte (Concultura).
En el acto, los organizadores y funcionarios reconocieron el aporte que
el pintor de Zacatecoluca ha hecho a las artes plásticas del país.
Jackeline de Paiz, representante de la fundación empresarial, destacó
la sencillez y la humildad artística de Minero. Al hacer
un recuento del siglo XX, es indiscutible reconocer la sobresaliente figura
de Camilo Minero, cuya trayectoria es ejemplar, aseguró.
El presidente de Concultura, Federico Hernández Aguilar, elogió
la libertad creadora y la defensa que el artista ha hecho de sus ideas
sociales.
Ante tanto elogio, don Camilo también se expresó a través
de su hija Ana María. Recibo con mucha satisfacción
este reconocimiento. No lo merezco, pero lo acepto con mucho gusto,
fue la frase que la hija resaltó de lo escrito por el pintor.
Él dedicó algunas líneas a los artistas jóvenes:
hagan que el arte penetre en sus corazones.
Como parte del homenaje, se presentó el catálogo Camilo
Minero, hombre de barro y luz, que elaboró Mario Castrillo.
Entre los alumnos y admiradores que llegaron a felicitarle, estaba su
discípulo Toño Mejía, quien reconoció la didáctica
de su maestro. Camilo no es sólo un pintor, es un filósofo
del arte, subrayó.
El maestro, su carrera
- La obra de Minero se ha influenciado por la corriente
indígena y realista.
- La muerte, los niños y la vida del campesino son sus principales
temas. El amarillo y el naranja predominan.

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