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Comentario de la semana
Hemorragia interna vs. personalidad robótica

La convención en Boston dará, a quien esto escribe, la oportunidad de seguir con detalle uno de mis temas favoritos: las campañas presidenciales estadounidenses.

Publicada 24 de julio 2004, El Diario de Hoy

Eduardo Torres*
El Diario de Hoy

editorial@elsalvador.com

Empate técnico —45% Kerry, 44% Bush— indicó la última encuesta de Gallup en la reñida campaña presidencial que se desarrolla en Estados Unidos, en la víspera del inicio de la convención del Partido Demócrata que oficialmente postulará al senador por Massachussets, John Kerry, como candidato para la Presidencia de su país, esta próxima semana en Boston.

Por tradición, las convenciones de los dos principales partidos en Estados Unidos —el Republicano y el Demócrata—, además de aumentarle a cada quien unos cuantos puntos en las encuestas como producto del extenuante alumbrado con reflectores que se les da, en calidad de cobertura periodística, brinda la oportunidad tanto para tomar cada candidato la bandera partidaria e inyectarle su propia identidad, como para demostrar ante el gran público si se es presidenciable.

Desde mi particular punto de vista, el Presidente Bush llega a las convenciones con hemorragia interna, producto de la continua pérdida de vidas estadounidenses en Iraq. La población estadounidense, sin embargo, le califica 18 puntos arriba de su rival demócrata en lo que a eficiencia en la lucha global contra el terrorismo respecta.

El senador Kerry, por su parte, parecería no haber logrado sintonizar con la población. Tiene como una personalidad de robot, dice de él la prestigiosa revista británica “The Economist”. Pero el odio hacia Bush, tanto dentro de las filas del Partido Demócrata como de la izquierda internacional, le permite contar con el apoyo de una red de comités como el encabezado por el multimillonario George Soros, que invierten millones de millones de dólares para derrotar al Presidente.

La semana pasada, manejando por el Estado de la Florida, lugar donde se libra quizá la batalla madre en los “estados campo de batalla —battleground states—” que decidirán la elección presidencial, escuché en radio la devastadora batería republicana definiendo para los estadounidenses quién es Kerry, tildándole a su vez de ser un “sí, pero no —flip-flopper—”. Según la última encuesta del Orlando Sentinel, Florida se puede ir hacia cualquier lado, aventajando Bush en este momento a Kerry 48% vs. 46%. “La confianza pública en Bush en la guerra contra el terrorismo y el apoyo hacia su posición en asuntos de moral y familia están aumentando sus posibilidades de reelección en un Estado en el cual los votantes critican el manejo de la guerra en Iraq y se encuentran divididos en el tema económico”, dijo ayer el editor político del Sentinel, Mark Silva.

“Cuando Bush ataca a Kerry como un hombre sí, pero no –flip-flopper—”, dice The Economist, “le pega en el propio nervio”. En el tema Iraq, el principal tema de campaña, los demócratas —dice la revista— eligieron un candidato que votó públicamente por la guerra en Iraq, para luego votar contra el paquete de reconstrucción de 87 mil millones de dólares, diciendo: “Voté por la pieza (de legislación) antes de votar en contra (?)”.

En el tema que luego del migratorio más interesa a los salvadoreños, libre comercio —específicamente TLC Centro América–Estados Unidos (CAFTA)—, el senador Kerry votó por NAFTA (TLC de América del Norte) y se manifestaba a favor del libre comercio en la Cámara Alta del Congreso, pero como candidato habla ahora de la pérdida de empleos por la apertura comercial; de revisar NAFTA (diez años después de haber entrado en vigencia), y de que revisará CAFTA. “Hay sospecha”, dice “The Economist”, “ de que hay algo robótico en el Sr. Kerry: Que está programado para decir lo que piensa que la mayoría de la gente desea escuchar”.

Quien esto escribe admira al Presidente Bush por su coraje, aun en contra de desfavorables corrientes de opinión pública, por su claridad en la eterna lucha entre el bien y el mal, y por su consecuente posición en temas de moral y de familia. Creo que de ser reelecto no sólo nos dará de manera inmediata una nueva prórroga al TPS, pero también nos ayudará a aprobar CAFTA en el Congreso en el primer semestre de 2005.

Siendo las posibilidades, según mi criterio, 50% a 50%, es decir que igual posibilidad tienen de ganar, a este momento, tanto Bush como Kerry, nos quedan cuatro meses de cruzar los dedos y esperar que al final del día, gane quien gane, la luz de la razón se imponga, so pena de que nos termine devorando “el efecto China”.

La convención en Boston dará, a quien esto escribe, la oportunidad de seguir con detalle uno de mis temas favoritos: las campañas presidenciales estadounidenses. Intensos serán los tres meses y medio por venir.

*Lic. en Ciencias Jurídicas y columnista de El Diario de Hoy.

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