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Usurpadores deben desalojar propiedad

El dueño del terreno se comprometió a donar a las familias lotes a los que se puedan trasladar

Publicada 22 de julio 2004, El Diario de Hoy

Tensión. La jueza Yolanda Bran leyó la orden de desalojo, acompañada por agentes de la UMO. Foto: EDH/Erika Prado

Erika Prado
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com

Los gritos e improperios hacían difícil escuchar a la jueza de paz de Acajutla, Yolanda Bran, cuando leía a los miembros de seis familias que ocupaban una propiedad privada la orden de desalojar un terreno.

Para los afectados, la acción judicial les cambiaba la forma de vivir que tenían desde hace dos décadas, cuando llegaron a una propiedad en Los Cóbanos y construyeron sus casas sin preocuparse por lo que pensaran los dueños del lugar.

La tensión era grande ayer a las 9:00 de la mañana. El dueño del terreno, Douglas Mauricio Alfaro, llegó con un grupo de trabajadores; la jueza llevaba una orden indiscutible y para prevenir problemas, un contingente de la Unidad de Mantenimiento del Orden, de la PNC, permanecía a pocos metros.

Las quejas


Los afectados no estaban de acuerdo con la orden judicial presentada.
Pedían escrituras del terreno, planos y otros documentos que ya habían sido mostrados en los tribunales correspondientes.

La funcionaria judicial leía la orden acompañada por los miembros de la UMO. Los pobladores se negaban a sacar sus pertenencias.

Un grupo de trabajadores, del legal propietario del terreno, empezó a destruir las champas de los usurpadores, quienes se resistían aún así a retirar ropa, muebles y otros objetos.

Es más, los insultos aumentaban y los agentes de la UMO mostraban seriedad y la disponibilidad de intervenir en caso de ser necesario.

Cada momento, la tensión aumentaba y algunos curiosos que de lejos observaban las acciones temían que se desarrollaran acciones violentas.

“Creí que se iban a tirar piedras”, comentaba un adolescente mientras con tranquilidad veía las discusiones.

Los curiosos comentaban entre ellos. Para muchos, era un abuso, pero otros hablaban de los derechos del propietario del terreno.

Fue entonces que el delegado de la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos, Lic. Roberto Velasco Campos, medió entre las partes en busca de evitar confrontaciones.

Poco a poco, las actitudes de confrontación cedieron y se logró una negociación satisfactoria para todos.

Los desalojados tendrán la oportunidad de tener predios propios y les han dado un plazo prudente para que se trasladen.

Ropa y muebles quedaron tirados Foto: EDH/Erika Prado

Les regalarán terrenos cerca

En la negociación, se acordó que dentro de dos semanas las familias usurpadoras abandonarán por sus medios la propiedad. Se trasladarán a seis parcelas que el dueño del terreno les donará cerca de la playa Los Cóbanos.

Será una entrega formal incluso legalizada con las escrituras correspondientes a favor de cada familia.

Cada uno de ellos deberá buscar la manera de trasladar sus bienes y construir sus viviendas.

Posteriormente, el terreno que actualmente ocupan será cercado convenientemente para evitar posteriores dificultades.

Varios de los involucrados agradecieron la buena voluntad del señor Alfaro Hernández al brindarles una opción para vivir.

Con esta acción culmina un proceso que se desarrollaba desde hace varios años.
“No es el único caso. Pero muchas veces los dueños de terrenos dejan pasar el tiempo y al final todo es más difícil”, comentó un vecino.



 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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