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| Chapuzón. Los niños
disfrutan antes de iniciar sus entrenos en el complejo deportivo El
Polvorín. Foto EDH/Lissette Lemus |
Geraldine Varela
El Diario de Hoy
metro@elsalvador.com
No provienen de una familia de deportistas, pero los hermanos Bryan
y Erika Mayorga, de trece y siete años, respectivamente, dedican
al menos unas dos horas diarias,para entrenar en sus deportes favoritos.
Así han logrado ser los mejores en sus disciplinas.
Erika practica en el equipo de nado sincronizado desde enero del año
pasado. Es la más pequeña del grupo, tanto en estatura como
en edad. El resto de integrantes le aventaja en experiencia, tamaño
y edad, pero el esfuerzo y la dedicación, ya le han hecho merecer
un primer lugar dentro de su categoría.
Bryan no se queda atrás. El hermano mayor entrena en el equipo
de Pentatlón moderno desde diciembre de 2002. Por el momento, el
joven compite en tres disciplinas: natación, ciclismo y tiro. A
los 17 años también participará en las especialidades
de ecuestre y esgrima. Él también ha ganado un primer lugar
en estas categorías.
Los hermanos Mayorga no son únicamente buenos atletas. A pesar
de las diversas actividades que realizan, ambos han logrado mantener buenas
calificaciones como estudiantes de primero y séptimo grado en el
Liceo Salvadoreño.
Ruth Ruiz de Mayorga, madre de los menores, asegura que los dos son excelentes
alumnos. Nunca he tenido problemas con ellos, siempre salen bien,
expresó.
Los pequeños asisten a sus clases regulares y a entrenos todos
los días. Los fines de semana se reúnen en el grupo de Boys
Scout San José de La Montaña. Para todas las ocupaciones
encuentran el momento necesario y han aprendido a distribuir correctamente
su tiempo.
Yo me siento contenta de que mis hijos estén involucrados
en varias actividades y así no andan en cosas malas, agregó
la orgullosa madre.
Los padres de los niños Mayorga siempre los apoyan. Su madre está
presente en cada entreno y en cada competencia.
Hace unas semanas Bryan estuvo entrenando natación en el
lago de Ilopango. Yo me puse nerviosa, pero no podía hacer nada
más que echarle porras desde lejos, comentó.
Para Erika, la rutina diaria no es nada fuera de lo común. La niña,
de pocas palabras, aún no comprende que su inserción en
el deporte a tan temprana edad, podría dejarle grandes satisfacciones
si continúa en ese camino. Ahora ella sólo disfruta lo que
hace, y aunque es pequeña, ha sabido ganarse el cariño y
respeto de sus compañeras y entrenadoras.
Bryan, con un semblante serio, y de pocas palabras también, ya
ambiciona un poco más que su hermana, el poder participar en competencias,
tanto nacionales como internacionales.
Perfil
Erika Graciela Mayorga Ruiz, tiene siete años de edad y estudia
primer grado en el Liceo Salvadoreño. Desde hace un año
y medio, entrena en el equipo nacional de natación sincronizado.
Su hermano, Bryan Mayorga Ruiz, de trece años de edad, tiene el
mismo tiempo de entrenar Pentatlón moderno. Ambos hermanos han
ganado primeros lugares en sus respectivas disciplinas.