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De la noche a la mañana, surge nueva comunidad

Ilopango. En la alcaldía no saben de dónde proceden las familias. Los nuevos habitantes piden que les den materiales de construcción

Publicada 21 de julio 2004, El Diario de Hoy

Unidos. Mientras unos asisten a sus empleos, otros construyen sus humildes viviendas en una zona muy accidentada. Foto EDH/Lissette Monterrosa

Susana Díaz
El Diario de Hoy

metro@elsalvador.com

Unas 60 familias de escasos recursos económicos, esperaron hasta la madrugada del viernes, para asentarse en un terreno baldío, ubicado en el Bulevar Las Pavas, en Cimas de San Bartolo.

Con láminas, plásticos, cartones y viejas tablas formaron lo que denominaron Comunidad “Bendición de Dios, 15 de Julio”.

No les importó que el terreno, de 150 metros de largo por 70 de ancho, fuera accidentado, ni tampoco que estuviera lleno de maleza. Ellos entraron allí porque el inmueble estaba desocupado desde hacía doce años.

La construcción de las humildes moradas fue detectada por los vecinos de las comunidades aledañas, quienes reportaron el hecho a la Policía Nacional Civil.

“Cuando los agentes vinieron sólo nos preguntaron de donde veníamos y porqué estábamos aquí, les explicamos nuestra situación y se retiraron”, manifestó Juana Ortiz, habitante.

Más tarde llegaron los del Cuerpo de Agentes Metropolitanos (CAM), pero luego de varias preguntas también se retiraron.

Las familias provienen de diferentes lugares como Apulo, San Felipe, La Libertad y Quezaltepeque.

Construcción. Las champas son de plástico y láminas. Foto EDH/Lissette Monterrosa

“Nos organizamos y buscamos un lugar abierto para construir nuestras propias viviendas, porque ya no nos alcanza para el alquiler de una casa”, dijo Ortiz.

En el asentamiento sólo viven cinco parejas, el resto son madres solteras.

Los nuevos inquilinos del terreno piden a las autoridades que no los desalojen y aseguran que no quieren problemas con las personas del sector.

Hasta ayer habían construido unas 20 casas, pero esperan levantar más de 60.
Sin embargo, el nuevo asentamiento carece de servicios básicos, como letrinas, agua potable y energía eléctrica.

Algunas familias de la Comunidad Las Campiña decidieron ayudarles, proporcionándoles agua.

El alcalde de Ilopango, Leonardo Hidalgo, expresó que están dispuestos a ayudarles, “pero hay un procedimiento que seguir y de parte de esta comunidad no he obtenido ninguna solicitud”.

Algunas familias poseen un documento emitido por el Centro Nacional de Registros (CNR), que comprueba la carencia de bienes.



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