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Destaca. El trabajo del compatriota fue elegido de entre más
de 800 participantes latinoamericanos. Foto:
EDH
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Francisco Sánchez/Washington
El Diario de Hoy
vida@elsalvador.com
Pregunta: ¿Qué
te impulsó a enviar tu obra? ¿Intuiste que ganarías?
Respuesta: Al leer las bases del concurso, lo cual sucedió en los
últimos diez días de vencerse el plazo, me di cuenta que
la mayoría de mis escritos cazaban con la motivación de
la convocatoria. Envié la obra con esperanza y ansiaba ser finalista.
P: ¿Qué méritos piensas que tiene tu obra como
para que haya ganado a nivel internacional?
R: Que aun cuando hay respeto a la técnica y lenguaje, abordo los
diversos temas desde una perspectiva completamente emocional, y escribo
sólo bajo el efecto de las musas que me torturan. A veces pienso
que más allá de mi voluntad o de mi motricidad es otro yo
el que escribe. El jurado resaltó el carácter coloquial,
la fuerza filosófica y la madurez en la representación de
los hechos que emanan de su fondo en suma concordancia con la forma.
P: ¿A qué escritores latinoamericanos respetas? Y de
nuestro país, ¿cuál escritor es el más influyente
para ti?
R: Respeto a todos los escritores latinoamericanos, pero me gustan más,
entre otros, Ernesto Sábato, (Mario) Vargas Llosa y Carlos Fuentes.
De mi país hay varios: Salarrué, Alberto Guerra Trigueros,
Roque Dalton, Geovany Galeas
y me gustan los de Walter Raudales.
P: ¿Cuándo y cómo nace tu deseo de ser escritor?
R: Desde niño ya escribía y lo hacía porque había
una opresión en el pecho de tomar papel y lápiz y tratar
de explicarme o vaciar esa angustia. Cuando he dicho que me motivan angustias,
ansiedades, temores, que urge encontrar respuestas a los absurdos del
mundo. Ninguno quiso simplemente aceptar que he buscado, desde siempre,
mi naturaleza de escritor. Simplemente eso. Te daré la respuesta
dada en 1990 por Mario Vargas Llosa: Escribo porque soy desdichado.
Escribo porque es una manera de combatir la desdicha.
P: ¿Qué representa esta obra y a quién la dedicas?
R: Representa un paso firme en mi búsqueda. El primer libro contenía
las motivaciones que he mencionado pero supe cubrirlas y se le catalogó
como filosófico y académico. En este libro fui más
espontáneo, abierto, menos suspicaz, más diáfano.
Lo he dedicado a la memoria de mi padre: Gregorio Pineda Orellana.
P: ¿Qué viene ahora?
R: Sigo leyendo y escribiendo, con el tiempo espero transmutarme en un
libro que sirva de impulso para que otros también escriban, o se
expresen en formas positivas y abandonen todo tipo de violencia.
El premio para un salvadoreño
El Premio Internacional de Relatos Los Cachorros
2004 otorgado por el Instituto Cultural Iberoamericano Mario Vargas Llosa,
ha sido otorgado al escritor salvadoreño Gregorio Pineda, quien
reside en Estados Unidos.
En el evento participaron más de 800 escritores de Iberoamérica,
donde sólo España, México, República Dominicana,
Nicaragua, Ecuador y Colombia fueron finalistas, pero El Salvador fue
quien se llevó los laureles literarios con nuestro compatriota,
quien desde hace 3 años abandonó su país y profesión
para realizarse como escritor.
Después de deliberar entre más de ochocientos trabajos enviados,
el jurado calificador encontró ganador al libro Sin Fronteras,
presentado bajo el seudónimo de Alma Muerta, y que abiertas las
plicas pertenece al salvadoreño. El libro será publicado
como: Sin Fronteras. Relatos Inevitables.
En Miami, en el marco de las celebraciones del día Nacional de
Perú, 28 de julio, se entregará el galardón internacional
a Pineda.
Su libro será publicado a nivel internacional. Recibirá
un premio en metálico y el autor será investido como Embajador
de la Amistad de la República del Perú y recibirá
una carta del laureado escritor Mario Vargas Llosa.

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