 |
|
¡Ahí voy!. El tejano se puso por primera vez, en este
Tour, el suéter amarillo, el 61 en total. Foto:
AP
|
Agencias
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
El 20 de julio de 1969, el astronauta norteamericano Neil Armstrong
pisó la Luna y dijo su famosa frase: Es un pequeño
paso para el hombre, pero un gran paso para la humanidad.
Ayer en Villard de Lans, otro Armstrong, Lance, dio un gran paso para
la leyenda.
El estadounidense Lance Armstrong continuó con sus exhibiciones
en el Tour después de la jornada de descanso y demostró
que también es el más rápido al esprint ganando la
decimosexta etapa, que entraba en los Alpes, y además se enfundó
el maillot amarillo la víspera del Alpe DHuez.
La ambición del americano es ilimitada y pretende ganar por K.O
su sexto Tour. El magisterio mostrado en los Pirineos tuvo su continuidad
en la primera jornada alpina, donde llegó al último kilómetro
en un grupo de 5 con Basso, Ullrich, Kloeden y Leipheimer.
El italiano, Basso, lanzó el primer asalto, en busca de una sorpresa,
y la respuesta del "jefe" fue demoledora.
Arrancó a 200 metros de meta y ahí se presentó agitando
los brazos con auténtica rabia con un tiempo de 4:40.30 horas.
Era su tercera victoria de etapa en el presente Tour después de
la cronometrada por equipo de Arras y la del Plateau de Beille, y la decimonovena
de su palmarés.
Para ello tuvo que superar al único opositor, Ivan Basso, que aún
se atreve a tratar de tú al jefe del pelotón.
El italiano firmó la segunda plaza con el mismo tiempo. Tercero,
a 3 segundos, fue Ullrich, quien se atrevió a atacar en los puertos
sin éxito.
En una etapa movida desde el principio, con el galo Richard Virenque en
todas las escapadas, fiel a su estilo, la clave estuvo en el Col de LEcharasson,
donde Ullrich se marchó del grupo de los favoritos en un ataque
en pleno ascenso.
Armstrong, siempre arropado por Landis y Azevedo, ni se inmutó.
Dejó hacer al alemán, sin perderlo de vista, claro.
En el descenso se formó la alianza entre el US Postal, de Lance,
y el CSC, de Basso, quien puso a tirar en la persecución a Voigt,
en un descenso escalofriante. En el kilómetro 153 Ullrich ya estaba
con la compañía de 10 corredores.
En el Col de Chalimont, a 17 kilómetros de meta, el US Postal devuelve
el favor y hace la subida. Son alcanzados Virenque y el danés Rasmussen,
que marchaban solos en cabeza de carrera. Con la carrera controlada, faltaba
dilucidar la etapa en la última subida, de 2.3 kilómetros.
Sastre se dejó sus opciones trabajando para Basso.
Precisamente el vencedor en La Mongie apostó todo a un número
y se quitó a varios candidatos, pero su compañero en los
finales de etapa no era otro que Armstrong, quien una vez más saltó
la banca para llegar a ser el primero.
El tejano afrontará la cronoescalada del Alpe DHuez con una
renta de 1.25 sobre Basso.
El Tour disfrutará hoy, de un día histórico con la
disputa de la decimosexta etapa, la esperada e inédita cronoescalada
Bourd dOisans-Alpe DHuez, de 15.5 kilómetros, que deberá
aclarar cual va a ser el podio final de París.

|