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| Deprimido. El Gobierno ha prometido apostar a
la reactivación del agro, que es el sector de menor crecimiento
en el país. Foto EDH |
Omar
Cabrera
El Diario de Hoy
negocios@elsalvador.com
Más de 400 productores de café, caña, ganadería
y otros rubros agropecuarios tienen procesos de embargo abiertos o por
iniciar, según cifras de la Asociación Bancaria Salvadoreña
(Abansa).
Los datos, fechados el 30 de mayo recién pasado, indican que otros
239 créditos se encontraban en la fase de arreglo administrativo.
Dichos deudores morosos tienen cuentas pendientes por un total de $31.8
millones, según Abansa.
Los bancos han suspendido la ejecución de los embargos agrícolas
hasta el 31 de diciembre próximo. El problema de la deuda se ha
convertido en una de las prioridades de la nueva comisionada presidencial
para la agricultura, Carmen Elena de Sol.
La funcionaria ha dicho que el Gobierno y la directiva de la asociación
bancaria están discutiendo una posible reestructuración
de los préstamos, que en total suman $800 millones, sin contar
los créditos de avío.
A largo plazo
Preguntado ayer por los pormenores de la negociación, el ministro
de Agricultura, Mario Salaverría, dijo que todavía
no tenemos una propuesta de solución concreta. Sin embargo,
añadió que una posibilidad es la de reestructurar
financiamientos a largo plazo.
Salaverría expresó su confianza en que el simple hecho de
que el Gobierno esté apostando al sector se convierta en un elemento
de confianza para los bancos.
El funcionario añadió que se tiene prevista una reunión
con el superintendente del sistema financiero, Luis Montenegro, para evaluar
el tema de las estrictas calificaciones de riesgo a las que están
sometidos los deudores.
Salaverría dijo que se está considerando la posibilidad
de crear fideicomisos similares al del Ficafé, que en 2001 relanzó
gran parte de la deuda cafetera a 20 años plazo.
De lo que se trata es de buscar una solución de fondo, permanente,
resumió el titular de Agricultura y Ganadería.
El Gobierno también planea que los convenios de comercialización
vigentes entre productores y agroindustriales sirvan de respaldo adicional
a la hora de solicitar crédito.
Cuatro convenios funcionan en el sector: uno entre productores de sorgo
e industriales avícolas que importan maíz amarillo; otro
entre productores de maíz blanco y fabricantes de tortillas y otros
alimentos a base del grano; un tercero entre productores y molineros de
arroz, y un cuarto entre criadores de cerdos y firmas productoras de embutidos.
Mediante los convenios, los industriales se comprometen a comprar parte
de la producción local a precios prefijados, a cambio de licencias
para importar materia prima sin pagar aranceles. Lo que se busca es que
los productores nacionales tengan una demanda cautiva a precios razonables,
a la vez que los industriales se benefician de los contingentes de importación.
La intención gubernamental es hacer que los bancos otorguen a los
convenios cierta validez de garantía a la hora de asignar los préstamos.
Ministro presenta informe
El ministro de Agricultura y Ganadería, Mario Salaverría,
presentó ayer a la Asamblea Legislativa el habitual informe de
labores, como parte de una ronda a la que asistieron todos los integrantes
del gabinete.
A mes y medio de haber asumido el cargo, Salaverría entregó
a los diputados un documento que más bien da cuenta del trabajo
realizado por la anterior administración que encabezó Salvador
Urrutia.
El nuevo titular destacó la labor desarrollada en materia de unificación
arancelaria centroamericana, como preámbulo a la unión aduanera
y los tratados de libre comercio. También señaló
logros en los subsectores pesquero, forestal, ganadero y agroturístico.
Según Salaverría, el Ministerio de Agricultura y Ganadería
(MAG) hizo que su trabajo apuntara a la consecución de cuatro objetivos.
El primero es la diversificación agropecuaria, mediante el fomento
de la producción e industrialización de frutas, hortalizas,
árboles maderables y la explotación de peces.
Un segundo objetivo fue el de lograr la incorporación de nuevos
usos tecnológicos, como la agricultura en ambientes controlados.
Salaverría dijo que el MAG también puso su cuota en la apertura
de nuevos mercados.

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