 |
| Único. La decoración de Las Puertas
es una mezcla de lo antiguo con lo moderno. La Cava es el escenario
para degustar de una copa de vino. Foto EDH |
Rosemarié
Mixco/Ana Giralt
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
La pequeña llama flotaba sobre el alcohol dentro
del recipiente de cristal. La luz tenue iluminaba la estrecha mesa de
patas altas.
Sobre el mueble, distribuidos en ingeniosos platos, un steak a la pimienta
y una curvina.
Las bebidas daban color a la cena servida. Una pareja de enamorados se
dispuso a degustar el menú elegido, mientras la voz de Jorge Solórzano
resonaba por toda la habitación.
Aquello es un refugio. Un refugio para los amantes de la alta cocina,
de las artes y de Frank Sinatra, Glen Miller, The Beatles, Barry Manilow
y cualquier otro cante o grupo que en las décadas de los 60 y 70
saltaron a la fama.
Las Puertas, así se llama el escondite para el adulto contemporáneo
que Jorge y su esposa Cecilia abren de lunes a sábado hasta las
2:00 de la mañana.
Lo primero que usted encontrará al traspasar las dos estructuras
de madera con 140 años de existencia, es La galería, una
sección destinada para resaltar el arte decorativo hecho por autores
caribeños (sobresalen cubanos y dominicanos).
El espacio también está abierto para los artistas nacionales
que quieran exhibir sus obras.
Unos pasos más adelante está lo que asemeja ser un estudio
musical.
Desde allí, Jorge y Mario Guerrero, del grupo
Amaretto, seleccionan e interpretan con gran tino las canciones
que de jueves a sábado hacen bailar y suspirar a la clientela de
Las Puertas.
Es La Cava, sin embargo, el lugar que más encanta. De todo el restaurante
es allí donde mejor se puede degustar de un buen vino, contemplando
los destellos de luz que generan las ciento de botellas que cuelgan del
techo.
|
¿Dónde está?
|
Las Puertas se ubica
en la Calle Padres Aguilar #525, Colonia Escalón, San Salvador
(a un costado del Hotel Terraza).
El teléfono para cualquier reservación es 221-4975.
All you can eat aplica para la hora del almuerzo. Los sábados
a mediodía hay mariscos. |

|