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| Cadáver. El cobrador de la ruta 138, Óscar
Antonio Mendoza Ortiz, fue atacado cuando la unidad hacía meta
en el centro. Foto EDH/Haydee Chicas |
Wilfredo Salamanca
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
El negarse a pagar un impuesto de peaje a las maras pudo ser el móvil
del asesinato de un cobrador de la ruta 138, a manos de presuntos pandilleros,
en pleno centro capitalino.
La víctima fue identificada como Óscar Antonio Mendoza Ortiz,
de 23 años, quien trabajaba en un microbús que hace su recorrido
entre San Salvador y Rosario de La Paz, departamento de La Paz.
El hecho se produjo alrededor de las 8:45 de la mañana en la intersección
formada por la 2a. Avenida Norte y la 6a. Calle Oriente, en el punto de
citada ruta.
Los disparos alertaron al personal de carropatrulla de la Policía
Nacional Civil que transitaba por la zona, que logró la captura
de un sospechoso.
El sujeto no portaba documentos personales, pero se identificó
como Óscar Leonel Berríos Hernández, de 26 años.
Éste rechazó la acusación, aunque admitió
ser miembro de la Mara 18.
Varios testigos afirmaron que el detenido es el asesino y que era acompañado
por un segundo pandillero que escapó sobre la 2a. Avenida Sur,
buscando hacia el Norte.
Las pistas
Aunque varios compañeros de la víctima negaron que paguen
peaje a las pandillas, la PNC asegura lo contrario.
La versión que se maneja es que el cobrador se negaba a dar
la cuota a los mareros, dijo un investigador policial.
Agregó que dos declarantes afirman que la víctima y el asesino
se conocían y que residían en zonas próximas.
El homicida es de la hacienda Astorias, de San Luis Talpa y es sicario
porque ha matado a dos trabajadores de la ruta A-1, siempre de Olocuilta,
dijo.
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| Por pandilleros. José Antonio Alemán,
de 22 años. Foto EDH/Walter Santos |
Añadió que el capturado se reúne con otros pandilleros
en Olocuilta, donde planificarían los crímenes contra los
transportistas que se resisten a entregarles dinero para transitar por
las zonas bajo su control.
A mí nunca me han exigido dinero, expresó un
motorista de la misma ruta.
Pero la policía sostiene que el mismo problema se produce en las
rutas 9, 42 y las de Apopa, en las que los mareros reclaman a diario a
los cobradores que les entreguen un dólar por cada unidad.
Ex marero
El propietario del microbús llegó a la escena del crimen.
Rolando Machado afirmó que su empleado perteneció a la Mara
Salvatrucha, pero que hacía varios años se había
retirado.
Desconozco el móvil (del crimen). Lo que sé es que
hace años anduvo en la MS, pero era una persona regenerada que
ya no tomaba ni fumaba. Sólo se dedicaba a su trabajo desde hace
unos cinco años, sostuvo.
Pero un conductor expresó su propia versión. Presiento
que es ajuste de cuentas por problemas amorosos, porque a nosotros nos
llueven las mujeres, dijo.
Otro homicidio en la capital
Supuestos miembros de la Mara 18 ejecutaron ayer a un hombre, en la comunidad
El Manguito, situada atrás del centro comercial Feria Rosa, de
esta capital.
Óscar L. Berríos
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Único capturado niega el
crimen
- El detenido acepta ser parte de la Mara 18 y que se dedica a vender
agua en el sector.
- Los testigos lo incriminan y señalan que era acompañado
por otro pandillero.
- Al capturar a Berríos, la PNC no le encontró ninguna
arma.
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El asesinado fue reconocido como José Antonio Alemán,
de 22 años, (a) El Panter. Le atacaron cuando se disponía
a comprar en una tienda del lugar.
Algunas personas que observaron el crimen afirman que dos sujetos que
se desplazaban en una bicicleta dispararon contra el joven.
Señalan a dos pandilleros de la MS identificados solamente con
sus alias de Macaco y Tony, quienes residen en la comunidad La Fortaleza.
Pero la madre de la víctima se limitó a decir que desconocía
que su hijo tuviera problemas con las maras.
Acababa de estar hablando con él. Estaba oyendo música
cristiana. No era marero, expresó.
Las hipótesis de la policía indican que pudo tratarse de
rencillas personales porque Alemán se había separado recientemente
de su primera esposa.
También sospechan que los homicidas le confundieron con su hermano
mayor, quien sí es pandillero.
La víctima tenía tatuajes en el hombro.
En uno de ellos se lee Felícita, como el nombre de
su progenitora.
En el otro dice Kimberly, que posiblemente alude a su única
hija, dijeron las autoridades.