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| En acción. Los actores realizan diferentes
batallas para el documental. Algunos periodistas participaron haciendo
las veces de los héroes del pasado. Foto
AP |
DPA
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
Silenciosas suben las
mujeres los pequeños peldaños que llevan hasta la palestra.
El lugar de entrenamiento de los deportistas, ubicado en las alturas de
la sagrada Olimpia y rodeado de olivos, pinos y cipreses, es tabú
para ellas. De ser descubiertas, podrían hacer frente a serios
problemas, incluso a la muerte.
Sin embargo, la curiosidad es más fuerte. Al abrigo de los árboles,
observan a los atletas casi desnudos que lanzan jabalinas y discos, tal
y como si estuvieran en la competición de competiciones, en los
Juegos Olímpicos.
Otros hombres se han refugiado en el agradable frescor de la palestra,
donde se entregan a los ejercicios de fuerza, el cuidado del cuerpo o
el descanso. Esclavos masajean sus cuerpos con aceite o les acercan agua
fresca. Es una escena que podría haberse vivido en la antigua Olimpia
hace 2,300 años, pero pertenece al día de hoy.
La serie
Los héroes de Olimpia es el nombre de la nueva serie
documental de nueve capítulos rodada por la cadena cultural germano-francesa
Arte, que invirtió 3.65 millones de dólares
en una producción compartida con canales de varios países
europeos.
La cadena se adentra además en terreno desconocido, pues no se
limita a recrear los antiguos Juegos del siglo IV antes de Cristo en su
lugar original, sino que los organiza realmente.
El documental pretende, con ayuda de arqueólogos, recrear los antiguos
Juegos y su entorno lo más auténticamente posible. La serie
se emitirá del 26 de julio al 5 de agosto, apenas unos días
antes de que se inauguren los Juegos de Atenas, que se celebran del 13
al 29 del mismo mes.
El programa, dirigido por Philippe Molins y producido por Stephane Milliere
y Carole Solive, quiere reconstruir los Juegos Olímpicos desde
el mismo principio. Así, el arqueólogo alemán Marcel
Schoch, que participa en el rodaje como consejero, considera un absurdo
la honorable cita de lo importante es participar.
Sólo la victoria contaba entonces. El segundo o el tercer
puesto no interesaban. Pero el vencedor, ése sí era un hombre
poderoso, durante toda su vida, explica.
Eran en parte verdaderos profesionales. Muchos vivían sólo
para el deporte, aunque no recibían ningún dinero.
A los dioses, sólo por ellos se organizaban entonces los Juegos,
les parecía bien, además de que recibían suficientes
sacrificios.
La acción
En el venerado rectángulo de Olimpia se ponen las cámaras
en posición. En breve se filmará la ceremonia de inauguración:
vestidas de blanco, las sacerdotisas de Demeter, la diosa de las cosechas
y la fertilidad; de rojo, los hellanodicos (los jueces), y al lado, las
trompetas. Los invitados de honor y alrededor de 30 competidores hacen
su aparición.
Cientos de entusiasmados espectadores, la mayoría turistas, deben
ser mantenidos a distancia.
Philippe Molins mira a su alrededor. Allí refleja aún el
flash de una cámara. Y aquí todavía hay uno que tiene
puestas unas gafas. El bolso de la señora de la izquierda tiene
también que desaparecer, naturalmente.
¡Por favor, escondan los objetos modernos!. Levántense.
Celebren. Siéntense. Antes de que la actividad deportiva empiece
realmente, los espectadores ya están exhaustos.
Finalmente la cosa se pone seria y la primera competición comienza.
La carrera de 600 pies (192 metros) es algo digno de verse. Los atletas
esprintan en dirección a la estatua de Zeus y recuerdan realmente
a las antiguas figuras de los frescos y frisos griegos.