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| Costumbre. Una anciana de St.-Leonard-de-Noblat
de Gueret presencia desde su casa al pelotón de ciclistas.
Foto EDH |
EFE
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
El australiano Robbie McEwen logró ayer su segunda
victoria en esta edición al imponerse al esprint en la novena etapa
disputada entre Saint Leonard de Noblat y Gueret, de 160.5 kilómetros,
en la que el pelotón privó del éxito al español
Iñigo Landaluze a sólo 20 metros de la meta; y el francés
Thomas Voeckler mantuvo el jersey de líder.
En el inicio de la etapa y después de varios intentos de fuga el
pelotón permitió la marcha de Landaluze y Simeoni; buen
entendimiento y ventaja cada vez más amplia hasta alcanzar los
10 minutos en el kilómetro 92.
A partir de ahí, el reloj apretaba cada vez más a los valientes.
A 25 kilómetros de la meta surgió la histeria entre los
equipos de los esprinters, que veían peligro de quedarse en la
estacada.
Un final muy emocionante en el que Landaluze y el italiano Filippo Simeoni
llegaron escapados con unos segundos a la recta de llegada después
de 125 kilómetros de aventura.
Cuando el corredor del Euskaltel se disponía rematar la faena el
grupo de esprinters le pasó por encima a unos metros de la línea.
Una dolorosa manera de perder la opción de tocar la gloria en el
Tour.
De película
El final hubiera puesto al público en pie si de un estadio se tratara,
pero en las cunetas todos empujaron a los dos hombres que se habían
ganado el premio por su valentía y esfuerzo.
En el Tour no existen los regalos ni los sentimentalismos. En el último
suspiro pasó la máquina de la realidad. El sueño
esquivó las ilusiones de Landaluza y Simeoni.
Los velocistas no perdonaron y lucharon a toda máquina por ganar
en Gueret, que recibía al Tour por primera vez.
Mientras que el estadounidense Lance Armstrong finalizó 44 en el
ondulante tramo.
Ya le gustó
McEwen, en otro alarde de fuerza y a pesar de sus lesiones en codo y rodilla,
logró apuntar su nombre en este final inédita, con un tiempo
de 3:32.55 horas y por delante del noruego Thor Hushovd y de otro australiano,
Stuart O'Grady, tres hombres que lucharán hasta París por
el maillot verde.
El veterano australiano McEwen, de 32 años, ya se ha convertido
en uno de los velocistas clásicos del Tour al entrar con pleno
derecho en el club de las cinco victorias (2 en 2004, 2 en 2002 y 1 en
París en 1999).
Respecto a la general, ningún cambio y el francés Voeckler
un día más de amarillo líder.
Los favoritos pasaron otra hoja del calendario y ahorraron fuerzas para
la siguiente etapa de media montaña.
Hoy entra la etapa de media montaña con la etapa más larga
de la presente edición el Tour, con 237 kilómetros de recorrido
entre Limoges y Saint Flour.
La etapa tiene nueve subidas, incluyendo una de 5.5 kilómetros.
Este día, 14 de julio, fiesta nacional francesa, el pelotón
tendrá que afrontar las primeras dificultades serias con el ascenso
de cuatro puertos en los últimos 80 kilómetros: el Col de
Neronne (2a), Col du Pas du Peyrol (1a, con 5.5 kilómetros al 8
por ciento de desnivel), el Col de Entremont (3a) y el Col de Prat de
Bouc (2a).
El Tour acogió por primera y única vez una llegada en Saint
Flour en 1999 con victoria del español David Etxebarría,
entonces en las filas del ONCE.
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| ¡Ve!. La gente
estuvo en los alrededores del Lago Vassiviere. |
Infaltable. El noruego
Kurt-Asle Arvesen cayó en la carrera. |
¡Canguro!. McEwen
celebra el ganar la etapa. Ya son dos. |