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| Víctimas. Pobladores recuperan un cadáver.
Varios campesinos fueron asesinados por regresar a sus tierras.
Foto / AP |
(REUTERS)
El Diario de Hoy
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Unos 600 campesinos huyeron de sus parcelas en dos regiones de Colombia,
presionados por sangrientos combates entre facciones paramilitares rivales
y por asesinatos de la guerrilla izquierdista, informaron ayer las autoridades.
La situación más crítica se registra en el municipio
de San Carlos, una zona montañosa del departamento de Antioquia,
200 kilómetros al noreste de Bogotá, en donde más
de 400 campesinos huyeron de sus tierras y se concentraron en el pueblo.
Ese éxodo comenzó después de que terroristas de las
Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), asesinaron el fin
de semana a siete campesinos y al conductor y al ayudante de un autobús.
Los campesinos denunciaron que la guerrilla los obligó a abandonar
sus propiedades bajo amenazas de muerte y asesinó a los siete hombres
que habían regresado a sus parcelas después de meses de
permanecer como desplazados en San Carlos.
Siembran minas
Los labriegos que huyeron revelaron que las FARC, mayor grupo terrorista
del país con unos 17,000 combatientes, sembraron minas en sus parcelas.
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| Masacre. La gente vive amenazada por la guerrilla.
Foto / AP |
Fuentes militares y de policía dijeron que con el sembrado de
minas y el éxodo la guerrilla busca hacerse al control de una región
estratégica para el cultivo de hoja de coca, materia prima de la
cocaína.
Por otra parte, unos 200 campesinos huyeron de sus parcelas en los municipios
de Monterrey y Villanueva, en el departamento de Casanare, 150 kilómetros
al noreste de Bogotá, para escapar de los combates entre dos facciones
paramilitares, que dejaron decenas de muertos.
Los enfrentamientos entre el Bloque Centauros de las Autodefensas Unidas
de Colombia (AUC) y las Autodefensas Campesinas del Casanare se producen
por el control de una zona estratégica para el narcotráfico,
según el ejército.
Fuentes paramilitares dijeron que los combates que duraron cuatro días
en esa región petrolera y ganadera dejan unos 150 muertos.
Sin embargo, la información no pudo ser confirmada por fuentes
independientes mientras que el ejército sólo informó
que los enfrentamientos han dejado varios muertos de lado y lado.
Colombia afronta una agresión guerrillera de cuatro décadas
que ha cauado 35,000 muertos en los últimos dos lustros y alrededor
de dos millones de desplazados internos.
En la confrontación, las Fuerzas Armadas combaten a la guerrilla
y a los paramilitares, que la vez se enfrentan entre sí y se financian
del narcotráfico.