 |
| Operativos. Un agente recoge datos de las personas
encontradas en uno de los locales allanados el viernes por la mañana.
Foto EDH |
Alberto López
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
Los extranjeros que se hallan en el grupo de 47 presuntos estafadores
poseían visa de turista por lo que no podían trabajar ni
comercializar en el país, informó la Fiscalía.
El fiscal Herard Von Santos dijo ayer que las autoridades de Migración
ya se encuentran en esa indagación, pues ocho de sus inspectores
acompañaron el operativo hace dos días.
El Ministerio Público presentará requerimiento o acusación
formal ante juez hoy por la tarde.
La Policía Nacional Civil (PNC) arrestó el viernes a 47
involucrados en las empresas Daldemar y Grufel, acusadas de estafar a
por lo menos tres mil personas. En cuatro casos, hay certeza de que los
sospechosos son mexicanos y nicaragüenses, en otros hay doble documentación,
mexicana y local.
Ellos ofrecían a sus víctimas plazas para áreas de
supervisión, organización de personal, operadores de teléfono,
ordenador de papelería y tareas auxiliares.
 |
Por perfume sólo existe
una sanción |
| |
La Junta de Vigilancia de la Profesión Químico
Farmacéutica sólo puede sancionar con el cierre de los
locales a las empresas Dardemal y Grufel por el comercio ilegal de
perfumes. |
Las víctimas, en su mayoría jóvenes, llegaban a
los locales a preguntar por el supuesto empleo, ahí les hacían
un examen de selección que todos pasaban.
Luego, los sometían a una capacitación o seminario durante
una semana, en la cual les impartían charlas de relaciones humanas,
autoestima y superación. Pero les hacían entregar cantidades
de entre $200 y $300.
Los desempleados firmaban una hoja de adquisición de unas lociones
alteradas.
También, les entregaban hojas volantes con la misma oferta de trabajo
que tenían que entregar a otras víctimas.
Santos explicó que muchas personas se daban cuenta del timo, pero
que se quedaban a trabajar en la misma estructura criminal para atraer
a más víctimas.
Éstos podrían enfrentar acusación por estafa agravada
y asociaciones ilícitas, entre otros delitos.
Una parte de los implicados fue detenido con orden administrativa fiscal
y otra fue detenida la mañana del viernes, en flagrancia, es decir
mientras impartía capacitaciones a más víctimas.
Los supuestos centros de operaciones Grufel y Daldemar estaban ubicados
en la Alameda Juan Pablo II cerca del Parque Infantil y en la Calle Arce,
en las inmediaciones de la iglesia Basílica del Sagrado Corazón,
respectivamente.
La investigación inició en una denuncia. Al menos 15 personas
interpusieron la demanda que inició las averiguaciones de siete
personas. Los hechos se cometían desde 1999.
Entre los cabecillas se encuentran Naysis Adela Romero, Edmundo Ezahud
Romero López, Karen Suazo, Héctor Navarro Rico, Cristian
Torres, Genaro Rodríguez, Sandra Gómez y Cristian Yovany
Torres.
En el caso de Sandra Gómez venía de San Pedro Sula, Honduras,
de estar acusadas de hechos similares, según las autoridades.
El Fiscal Santos explicó que se trata de un trabajo de investigación
que ha contado con la ayuda de Hacienda, Migración y la Junta de
Vigilancia de la Profesión Química-Farmaceútica.