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“Hay que crear un sistema de créditos populares”

Integral. Más que a las instituciones de microfinanzas, se deben regular las operaciones. Se necesitan alianzas para mejorar la cobertura de la industria.


Publicada 02 de julio 2004, El Diario de Hoy

Experiencia. El boliviano Jack Trigo habló sobre su experiencia en la Superintendencia de Bancos del país suramericano. Foto EDH


Pablo Balcáceres
El Diario de Hoy
negocios@elsalvador.com

Los expertos en microfinanzas han hablado: hay que crear un sistema que regule todas las operaciones de microcrédito por encima de las instituciones.

La concepción de un sistema para este sector financiero debe contemplar tanto al sector privado como a las cooperativas de ahorro y crédito y a las entidades de naturaleza pública que pretendan incursionar en el rubro.

Así lo expresó ayer el boliviano Jack Trigo, durante la segunda jornada de la Conferencia Centroamericana de Microfinanzas, celebrada desde el miércoles en nuestro país y que culminará hoy. en un hotel de la capital.

De acuerdo con Trigo, ex Superintendente de Bancos de Bolivia, país con amplia experiencia en el tema, una legislación especial debe evitar el control de los intereses. Además, necesita dejar claro que el ingreso de la banca estatal no debe “distorsionar” al mercado con tasas subsidiadas.

“Las tasas de interés en las operaciones de microcrédito debe ser altas, por los costos que se tienen: se prestan bajos montos y se verifica la capacidad de pago del cliente que no lleva sus balances contables, como sucede en la gran banca”, explicó.

No obstante, Trigo advirtió que tampoco se trata de crear una “normativa laxa”.

“Hay bancos tradicionales donde un solo crédito representa el 20 ó 50% de su capital; el límite en las microfinancieras es de 1% cuando no hay garantía y de 3% en el caso de que sí haya respaldo”. Esto posibilita menores riesgos y mayor cobertura.

Expansión

Paneles. Entidades monetarias evaluaron la cooperación. Foto EDH

Pero el crecimiento de la industria no se limita al marco normativo. Las alianzas son estratégicas. Sólo así se puede llegar a lugares con poca densidad poblacional, “creando economías de escala”, afirmó Trigo.

En este punto lo apoyó Carlos Danel, director general de la microfinanciera mexicana Compartamos: “Hay que crear un sistema financiero popular que potencie el crecimiento de la economía”.

Pero la expansión de estas empresas debe además ser “controlada” y no caer en la tentación de ampliarse aceleradamente motivadas por la alta demanda microcrediticia.

Agregó que, como ya ocurrió en México, los gobiernos de Centroamérica están ponderando cada vez mejor el papel de las micro y pequeñas empresas como generadoras de empleo.

Consultado al respecto, el presidente de la Asociación Salvadoreña de Organizaciones de Microfinanzas (Asomi), Luis Castillo, consideró que en el país aún son incipientes las alianzas para mejorar el acceso crediticio y reformar la ley.

Informó que apenas ayer los directivos de Asomi sostuvieron su primera reunión de ‘lobby’ con el Superintendente del Sistema Financiero, Armando Montenegro, con miras a pedir la revisión de los marcos normativos.

Detalló además que para el próximo lunes se reunirán con la vicepresidenta de la República, Ana Vilma de Escobar, para establecer la Mesa de la Microempresa.

BCIE desembolsa medio millón

- El Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) otorgó ayer un préstamo por $570 mil a la Red Centroamericana de Microfinanzas (Redcamif).
- El convenio servirá para mejorar los aspectos técnicos y financieros de la red, así como para fortalecer el desarrollo de las microfinanzas en Centroamérica.
- El acuerdo estará vigente durante tres años, con posibilidades de ser renovado al final de dicho período.

Créditos sólo para mujeres de Atitlán
Entre el ambiente sobrio y solemne de los empresarios, ataviados con sus sacos, resaltan dos coloridas personalidades en la Segunda Cumbre Centroamericana de Finanzas.

Se trata de las guatemaltecas Norma Baján y Vicenta Chavajay, quienes pregonan un claro mensaje: las mujeres y los grupos indígenas son actores claves para el desarrollo.

Ambas representan a la organización no gubernamental estadodunidense Puentes de Amistad, que trabaja en zonas de relevancia turística para Guatemala, como los pueblos aledaños al Lago de Atitlán, entre los que se encuentra Panajachel.

El proyecto está conformado por personas de las etnias: maya quiché, tzutujiles y kakchiqueles.

Sólo mujeres

“Nuestras clientas son 100% mujeres que se dedican a elaborar artesanías, tejidos; a la crianza de animales o la agricultura”, destaca Baján.

Y es que en Guatemala, agregó Chavajay, existen pocas oportunidades para las mujeres, en especial para cuando no tienen garantías para los créditos. En cinco años, Puentes de Amistad ha atendido a 3 mil 500.

Las cantidades que prestan oscilan en los $100 como promedio, aunque se pueden optar a préstamos de $40.


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


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