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| Operaciones.
Los caza A-37 tienen su centro en la costa. Foto:
EDH/Mauricio Cáceres |
Alberto López
El Diario de Hoy
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La Fuerza Armada realizó cambios en la jefatura de sus dos bases
aéreas, entre otros traspasos de mando y ascensos.
El coronel piloto aviador Marco Antonio Argumedo Najarro fue designado
como comandante de la Segunda Brigada Aérea, ubicada en Comalapa,
departamento de La Paz.
En dicha guarnición se encuentra en Escuadrón Cuscatlán,
formado en su mayoría por los aviones caza A-37.
Dichas aeronaves son las encargadas de interceptar a los aviones que entran
sin permiso al espacio aéreo salvadoreño y cuya principal
sospecha es que transportan droga.
A un lado de la Baco (Base Aérea Comalapa), como se le suele llamar,
se encuentra el Centro de Monitoreo estadounidense, de donde parten los
aviones radar que están encargados de la detección de este
tipo de aeronaves en esta región.
Dicha guarnición es considerada estratégica para la defensa
nacional y contra el combate del narcotráfico y otros actividades
delictivas.
Argumedo Najarro se desempeñaba, hasta hace poco, al frente de
la Primera Brigada Aérea, con sede en Ilopango, al oriente de San
Salvador.
A partir de la orden general del 30 de junio, el coronel piloto aviador
Juan Héctor Reyes Girón comandará Ilopango.
El militar es transferido desde la dirección del Centro de Educación
e Instrucción Militar Aeronáutico (CIMA).
Por su parte, el comando de la Sexta Brigada de Infantería en Usulután
queda en manos del coronel Salvador Alfredo Giralt Barraza, quien se desempeñaba
como director del Museo Militar.
Este cargo será ocupado ahora por el coronel Jorge Alberto Barahona
Pineda.
También el Destacamento Militar Número Uno, en Chalatenango,
tendrá cambio, con el también coronel René Obdulio
Flores Cruz.
En este mismo orden ascendieron dos coroneles, en la rama de armas; 32
mayores al grado de teniente coronel; 19 capitanes a mayor.
Además, dos tenientes a capitán y dos subtenientes al grado
de teniente.