elsalvador.com WWW
Portada Nacional El País Deportes Metro Negocios Editorial RUZ Vida Internacionales Por el mundo

Enjuician a cuatro por el plagio de una empresaria

Operativo. Comandos policiales rescataron a la víctima en una casa de San Marcos. La Fiscalía dice que tres de los procesados estaban en el sitio

Publicada 02 de julio 2004, El Diario de Hoy

No hacen comentarios. René Portillo Ortiz, Raúl Dolores Ascensio y Víctor Manuel Herrera. Foto: EDH/Jorge Reyes


El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com

Tres hombres y una mujer enfrentan un juicio en el Juzgado 1o. de Sentencia acusados de secuestrar a una empresaria residente en Sonsonate.

El fiscal Fredy Ramos informó que el plagio se perpetró a eso de las 8:00 de la mañana del 4 de septiembre de 2002 cuando la víctima se conducía en su vehículo desde su casa a la ferretería, de la que es propietaria.

Detalló que la afectada detuvo la marcha de su auto porque un ex empleado le hizo parada para pedirle que lo llevara.

Según Víctor Manuel Herrera junto a María Jessica Linares subieron al vehículo. En la marcha la mujer sacó una arma y amenazó a la víctima.
La empresaria fue llevada rumbo a San Salvador, pero cerca de Caluco la trasladaron a otro auto.

“La traen a la colonia Florencia de San Marcos en donde es mantenida cautiva por seis días hasta que es liberada”, dijo.
Los plagiarios acordaron con el esposo de la víctima la entrega de una determinada cantidad de dinero.

El encargado de hacer la entrega es el hermano de uno de los acusados.
A bordo de un camión de la ferretería, el asignado completó la entrega en el punto de buses de la ruta 2 en Mejicanos.

Víctor aseguró que investigadores policiales siguieron al que recibió el dinero hasta que ingresó a la casa de la colonia Florencia.

Encausada. María Jessica Linares de Ortiz, otra sospechosa. Foto: EDH/Jorge Reyes

La fuerza policial irrumpió en la vivienda y encontró a la mujer encerrada en un cuarto.
El fiscal aseguró que tres de los sospechosos subieron a los techos de las casas vecinas y en su huida iban lanzando el dinero recibido. La policía les arrestó.

Un cuarto imputado fue detenido dos días después luego que la víctima lo señalara como el que le hizo parada en la carretera para ser plagiada.

“Hubo intercambio de disparos cuando los sujetos escapaban. Iban aventando el dinero por lo que sólo parte del efectivo pudo recuperarse”, recalcó.

Aseguró que la víctima ha declarado que observó el rostro de los cuatro encausados.
“La víctima sospecha que temía que los secuestradores la mataran tras el pago del rescate, ya que no se tapaban el rostro. Ellos dijeron que la llevarían a isla de Jiquilisco para hacerle daño”, aseguró Ramos.

Estaba maquillada

El defensor de los acusados sostuvo que el caso es polémico, ya que desde un inicio el mismo ex director de la PNC, Mauricio Sandoval, aseguró que se estaba ante un autosecuestro, pues la encontraron maquillada, sin ataduras y serena.

En el juicio, uno de los tres jueces preguntó al esposo de la víctima sobre el maquillaje y éste explicó que ella usaba un maquillaje permanente desde hacía nueve años.

“El caso nos cambió la vida”

El esposo de la víctima declaró ayer ante el Juzgado 1o. de Sentencia.
En sus respuestas a preguntas de los fiscales Francisco Vides y Fredy Ramos, manifestó que junto a sus hijas y esposa han sufrido enfermedades causadas por la depresión generada por el trauma vivido.

“Hemos tenido grandes cambios en nuestro estilo de vida, incluso tuvimos que sacar del país a una de nuestras hijas porque temía ser secuestrada”, dijo el atribulado hombre.

Indicó que el mismo comisionado José Luis Tobar Prieto, cuando fungía al frente de la DECO, desmintió que la víctima hubiera planificado un autosecuestro.

Manifestó que sostuvo una reunión en la Asociación Nacional de la Empresa Privada (ANEP) y se concluyó que el caso estaba consistente para presentar un abogado acusador de la gremial.

Otro de los testigos, un agente de la DECO que asesoró a la familia durante las negociaciones con los plagiarios, informó que los delincuentes se comunicaron al teléfono de la casa y al celular del esposo de la víctima para concretar el pago del dinero por la liberación.

 

elsalvador.com WWW