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hacen comentarios. René Portillo Ortiz, Raúl Dolores
Ascensio y Víctor Manuel Herrera. Foto:
EDH/Jorge Reyes |
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
Tres hombres y una mujer enfrentan un juicio en el Juzgado 1o. de Sentencia
acusados de secuestrar a una empresaria residente en Sonsonate.
El fiscal Fredy Ramos informó que el plagio se perpetró
a eso de las 8:00 de la mañana del 4 de septiembre de 2002 cuando
la víctima se conducía en su vehículo desde su casa
a la ferretería, de la que es propietaria.
Detalló que la afectada detuvo la marcha de su auto porque un ex
empleado le hizo parada para pedirle que lo llevara.
Según Víctor Manuel Herrera junto a María Jessica
Linares subieron al vehículo. En la marcha la mujer sacó
una arma y amenazó a la víctima.
La empresaria fue llevada rumbo a San Salvador, pero cerca de Caluco la
trasladaron a otro auto.
La traen a la colonia Florencia de San Marcos en donde es mantenida
cautiva por seis días hasta que es liberada, dijo.
Los plagiarios acordaron con el esposo de la víctima la entrega
de una determinada cantidad de dinero.
El encargado de hacer la entrega es el hermano de uno de los acusados.
A bordo de un camión de la ferretería, el asignado completó
la entrega en el punto de buses de la ruta 2 en Mejicanos.
Víctor aseguró que investigadores policiales siguieron al
que recibió el dinero hasta que ingresó a la casa de la
colonia Florencia.
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| Encausada.
María Jessica Linares de Ortiz, otra sospechosa.
Foto: EDH/Jorge Reyes |
La fuerza policial irrumpió en la vivienda y encontró a
la mujer encerrada en un cuarto.
El fiscal aseguró que tres de los sospechosos subieron a los techos
de las casas vecinas y en su huida iban lanzando el dinero recibido. La
policía les arrestó.
Un cuarto imputado fue detenido dos días después luego que
la víctima lo señalara como el que le hizo parada en la
carretera para ser plagiada.
Hubo intercambio de disparos cuando los sujetos escapaban. Iban
aventando el dinero por lo que sólo parte del efectivo pudo recuperarse,
recalcó.
Aseguró que la víctima ha declarado que observó el
rostro de los cuatro encausados.
La víctima sospecha que temía que los secuestradores
la mataran tras el pago del rescate, ya que no se tapaban el rostro. Ellos
dijeron que la llevarían a isla de Jiquilisco para hacerle daño,
aseguró Ramos.
Estaba maquillada
El defensor de los acusados sostuvo que el caso es polémico, ya
que desde un inicio el mismo ex director de la PNC, Mauricio Sandoval,
aseguró que se estaba ante un autosecuestro, pues la encontraron
maquillada, sin ataduras y serena.
En el juicio, uno de los tres jueces preguntó al esposo de la víctima
sobre el maquillaje y éste explicó que ella usaba un maquillaje
permanente desde hacía nueve años.
El caso nos cambió la vida
El esposo de la víctima declaró ayer ante el Juzgado 1o.
de Sentencia.
En sus respuestas a preguntas de los fiscales Francisco Vides y Fredy
Ramos, manifestó que junto a sus hijas y esposa han sufrido enfermedades
causadas por la depresión generada por el trauma vivido.
Hemos tenido grandes cambios en nuestro estilo de vida, incluso
tuvimos que sacar del país a una de nuestras hijas porque temía
ser secuestrada, dijo el atribulado hombre.
Indicó que el mismo comisionado José Luis Tobar Prieto,
cuando fungía al frente de la DECO, desmintió que la víctima
hubiera planificado un autosecuestro.
Manifestó que sostuvo una reunión en la Asociación
Nacional de la Empresa Privada (ANEP) y se concluyó que el caso
estaba consistente para presentar un abogado acusador de la gremial.
Otro de los testigos, un agente de la DECO que asesoró a la familia
durante las negociaciones con los plagiarios, informó que los delincuentes
se comunicaron al teléfono de la casa y al celular del esposo de
la víctima para concretar el pago del dinero por la liberación.