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| Satisfechos. Las nuevas viviendas entregadas
ayer son amplias y seguras. Foto EDH/Díaz
Zambrano |
Roberto Zambrano
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
Todos sonreían en la casa comunal del cantón Loma Larga,
de Tacuba. Ahí se reunieron representantes de 112 familias con
autoridades departamentales y representantes de organismos internacionales.
Fue la culminación de un esfuerzo iniciado hace mucho tiempo por
el sacerdote Miguel Franco Anduela.
Gracias a su inquietud, los más de 100 grupos familiares cuentan
ahora con casas seguras, tras ser damnificados de los terremotos de 2001.
Eran las diez de la mañana del 30 de junio cuando inició
el acto. Todos estaban entusiasmados ya que recibirían los documentos
que legalmente les hacen propietarios de las viviendas.
De España
El proyecto fue posible gracias a la organización española
Cooperación de Manos Unidas y el Ayuntamiento de Madrid. Fue el
sacerdote Anduela quien les pidió ayuda.
Cada casa tiene un costo de 4,500 dólares e incluye letrinas, electricidad,
agua potable y las instalaciones cómodas y seguras.
María Inés Castillo, residente en la comunidad Las Palmeras,
estaba emocionada. Para ella, limpiar los ladrillos del piso será
un placer, ya que antes sus hijos jugaban en la tierra
Lázaro García también estaba contento. Nunca
nos imaginamos que un pueblo tan lejano, que no nos conoce, se sacrifique
para que nosotros vivamos mejor, expresó.
El sacerdote Anduela agradeció también a sus compatriotas
españoles y recordó que gracias a ellos se han construido
más de 500 casas en El Salvador, de un total que se espera de 2
mil, todas para damnificados por los terremotos.
Invitó a los favorecidos a cuidar sus hogares para que cada familia
cuente con un patrimonio digno.
José Luis Escalada, del Ayuntamiento de Madrid, informó
a los presentes que tienen el proyecto de construir una Unidad de Salud
en Tacuba, para contribuir a mejorar las condiciones de vida .