Ricardo Mauricio Menesses*
El Diario de Hoy
editorial@elsalvador.com
En el desarrollo del saber humano, especialmente en lo que concierne
a las ciencias administrativas, encontramos herramientas que deben utilizar
los integrantes del nuevo gabinete para definir una plataforma realista
sobre la que basarán sus actividades en forma inteligente y efectiva,
con el verdadero propósito de favorecer a la población de
nuestro gran país.
En efecto, la auditoría administrativa u operativa es la herramienta
indispensable que debe implementar cada nuevo funcionario, para que desde
el inicio su trabajo sea productivo.
En este marco referente, es bueno que analicemos algo sobre ella: auditoría
administrativa es el examen completo y constructivo de la estructura organizativa
de una empresa, institución o departamento gubernamental, o de
cualquier otra entidad, y de sus métodos de control, medios de
operación y empleo de sus recursos humanos y materiales. También
es el examen metódico y ordenado de los objetivos de la institución,
de su estructura orgánica y de la utilización del recurso
humano, a fin de informar sobre los hechos investigados.
Observemos con detenimiento el contenido de los conceptos anteriores y
enterémonos o refresquemos nuestros conocimientos con relación
a que una auditoría administrativa, conlleva un análisis
de los factores o elementos básicos de toda organización
empresarial como son: Los objetivos, la estructura organizativa y las
funciones del recurso humano. Los recursos materiales y los resultados
de las operaciones.
Entonces, involucra a toda la empresa o institución, pues se refiere
a todos sus elementos y herramientas básicas de organización
y funcionamiento.
Consecuentemente no podemos más que aceptarla como una necesidad
impostergable en una empresa, ya sea pública, privada o mixta,
que tenga algún tipo de problema administrativo. En este marco
los funcionarios deberán conocer la organización y funcionamiento
de su institución, para detectar problemas y resolverlos.
Descubrir deficiencias y fallas en el control de las operaciones, para
superarlas. Evaluar la efectividad de los procedimientos administrativos,
para mejorarlos. Conocer las funciones y la estructura de su personal
para reorganizarlo adecuadamente. Saber si están cumpliendo los
objetivos derivados del plan y si se están implementando adecuadamente
en una organización apropiada. Mejorar todas las operaciones una
vez conocidas sus fallas internas. En general impulsar una administración
para lograr mejores resultados.
La auditoría administrativa implica un proceso ordenado con un
enfoque eminentemente administrativo, constituye, para la administración
de toda organización empresarial, una valiosa ayuda en la planificación,
organización, dirección y control de las actividades a desarrollar
en un período determinado, por cuanto permite detectar deficiencias,
desperdicios, desorden, controles inadecuados, liderazgos sin finalidad,
fricciones entre ejecutivos, descuidos, errores, desfalcos, etc., indicadores
elocuentes de una mala administración.
En tal contexto la auditoría administrativa permitirá a
los nuevos funcionarios conocer si el ministerio, la institución,
o la entidad que administrarán se encuentran dentro del proceso
de acciones exitosas o no. Si dispone del personal adecuado en todas sus
áreas o no. Si su ejecución presupuestaria es efectiva o
no. Si su organización actual responde a su plan de desarrollo
de acuerdo con el plan de gobierno o no. Si el costo de su trabajo es
consecuente con el beneficio a generar para la población, etc.
Todo ello servirá para transformarla, fusionarla o hacerla desaparecer.
Ahora bien, todo funcionario-líder-gerente debe comprender que
su institución carece de perfección, y si no está
alcanzando los objetivos deseados es porque existen fallas de diferente
naturaleza, que frenan su desarrollo, y si no se detiene a examinar su
organización administrativa, esos males pueden llevarlo a un rotundo
fracaso que en último caso lo señalaría como incapaz
o incompetente.
Por esto se debe hacer una auditoría administrativa, como punto
de arranque de los funcionarios del nuevo gabinete. Lamentablemente hay
casos en donde nada o poco se puede ejecutar en tal sentido, y es entonces
donde comienza la paralización del desarrollo económico
de una nación.
Dejamos estas ideas a la consideración de los nuevos funcionarios
y, desde luego, para el Presidente Tony Saca.
*Lic. en Administración de Empresas.