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| Juntos. Ana estuvo al lado de su hijo en todo
momento. Foto EDH/Nelson Dueñas |
Margarita Sánchez
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
Hace más de dos semanas, su madre, Ana Hernández, relató
la historia entre lágrimas y todavía con los rastros de
lodo en su cuerpo.
Hoy, su hijo Diego está fuera de peligro y se recupera en el servicio
de infectología del Hospital Bloom.
El menor de cinco años resultó con heridas de gravedad,
después de que un alud de lodo inundó su casa en la Colonia
Los Ángeles, Apopa.
Como el menor tragó agua y lodo por la tragedia, las lesiones le
van a dejar algún tipo de secuelas.
El director del Hospital Bloom, Dr. Sergio Parada, explicó que
se trata de un problema tipo fibrosis broncopulmonar.
El galeno detalló que Diego va a tener un pulmoncito que
en determinadas áreas no va hacer el intercambio gaseoso (oxígeno
por bióxido de carbono).
Por ello, su recuperación va a quedar en manos del neumólogo
pediatra.
Los médicos tenían pocas esperanzas en que Diego Stanley
sobreviviera. Los primeros días que pasó en la UCI, los
especialistas lucharon para evitar que la infección que presentaba
en los pulmones, por la cantidad de lodo, se expandiera a otros órganos
y produjera una infección mayor.
Después de varios días, el objetivo se logró. El
pequeño Diego está mejor y prueba de ello es su traslado
a otra área del hospital, donde seguirá su recuperación.