Jaime García
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
Amparada en las sombras del anonimato, una mujer trajo al mundo a un
varón. Le separó de su vientre y de su vida cortándole
el cordón umbilical y le lanzó a una finca de café
en Lourdes, Colón, La Libertad.
El recién nacido cayó sobre una roca. Su cráneo se
partió pero sobrevivió al trauma. Malherido, pasó
alrededor de 26 horas soportando el inclemente sol, las picaduras de insectos
y las mordidas de los animales.
Lugareños escucharon sus llantos y le auxiliaron.
El bebé fue llevado al Instituto de Atención a la Niñez
y la Adolescencia (ISNA), que lo remitió a un hospital para curar
sus heridas.
Los médicos tuvieron que injertar piel en la cabeza del niño
para suplantar la parte del cráneo que se fracturó.
Tras intensos cuidados, el infante recuperó su salud y hoy vive
en un hogar sustituto, a la espera de una nueva operación para
implantarle hueso al delicado tejido que tiene en su cabeza.
El drama de este niño es uno entre los más de cientos de
tristes relatos sobre otros recién nacidos que fueron abandonados
a su suerte por sus progenitores.
Los casos son espantosos e increíbles para los que han rescatado
a estos niños.
Brutalidad
Hugo Nelson Rodríguez, director de la División de Admisión
de Evaluaciones y Diagnósticos del ISNA, informó que de
enero a mayo recogieron a 112 infantes abandonados, con edades entre 0
y 30 días de nacidos.
En la zona central fueron rescatados 70 niños; en la zona occidental,
24, y en la oriental, 18.
El año pasado el ISNA atendió a 291 recién nacidos
en iguales condiciones.
Sólo en marzo de este año se rescataron 27 bebés.
Creemos que hay más casos en la zona de San Salvador porque
aquí se encuentran los hospitales que atienden partos, sostuvo
Rodríguez.
Explicó que muchas mujeres se presentan a los nosocomios con dolores
de parto y que dan identidades falsas bajo el argumento de que no tienen
documentos.
Luego que han dado a luz y pueden caminar, las mujeres abandonan el hospital
para no hacerse responsables de las criaturas.
Rodríguez explicó que usualmente en estos casos los bebés
son producto de una relación de infidelidad, por lo que las mujeres
quieren deshacerse de ellos.
Agregó que en casos de violación sexual o incesto, las jovencitas
prefieren lanzar a sus hijos a predios baldíos, basureros, fincas,
fosas sépticas, pozos y calles solas.
Los bebés sufren de quemaduras de sol de hasta tercer grado,
son mordidos por aves , perros o gatos o sufren de lluvias inclementes,
detalló el especialista.
En algunos casos son dejados en las puertas de las casas con poca ropa.
Resaltó que en las tristes historias de estos infantes no hay excepciones
entre varones y niñas.
Muchos de éstos son rescatados pero presentan enfermedades respiratorias
graves, están desnutridos o tienen severos golpes en sus extremidades
o cabeza.
Según el ISNA el perfil de las madres que abandonan a sus recién
nacidos se clasifican entre las que viven en la zona rural y tienen poco
nivel educativo y las que son económicamente acomodadas y con estudios
superiores profesionales.
Hay casos en los que la mujer tiene a su esposo viviendo en Estados
Unidos y al tener una aventura amorosa con otro hombre resultan embarazadas.
Lo que hacen es ocultar su estado a sus parientes y cuando nace el niño
se deshacen de él para guardar las apariencias, aseguró
Rodríguez.
El destino
Los recién nacidos que son atendidos en el ISNA reciben ropa, medicinas,
alimentos y se les busca que tengan un hogar.
Rodríguez indicó que durante seis meses publican en los
medios las fotografías de los bebés, y si nadie los reclama,
son declarados en estado de abandono.
Con esta calificación los niños pueden someterse a procesos
de adopción o de colocación en hogares sustitutos.
La mayoría de casos tienen un final feliz porque terminan
entre matrimonios donde se les brinda cariño y ternura, dice
el especialista.
Recalcó que aún los infantes con discapacidades o retardos
mentales son acogidos por personas de buen corazón. Algunos de
éstos son adoptados por familias extranjeras, especialmente españolas.
Algunas personas piensan que si viviera el padre Vito Guarato, un hombre
de gran corazón, reprendería a las mujeres que desamparan
a sus hijos, fundaría otro hogar como el que dejó y les
diría: Si no los quieren, dénmelos a mí. ¡Yo
sí los amo...!.
Delegación centro solicita ayuda
El agente José Antonio Arévalo, de la Delegación
Centro de la Policía Nacional Civil (PNC), pidió a la empresa
privada que les ayude.
Necesidades
Indicó que cuando rescatan a un recién nacido y le trasladan
a la sede policial, le acuestan en cajas de cartón.
Una cuna
Agregó que necesitan una cuna, leche, pañales, ropa,
calzado y otros productos de limpieza para atender a los niños
mientras son llevados a hospitales o al Instituto Salvadoreño para
la Niñez y la Adolescencia (ISNA)un favor
Queremos dar la debida atención a los niños,
dijo.
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Los casos de la
vergüenza
En muchos casos la fortaleza física de los menores les libró
de la muerte.
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Enero
de 2004
Los encargados del ISNA informan que este mes fueron abandonados
24 niños. El año pasado se encontraron 54 bebés
en condiciones deplorables.
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Febrero
de 2004
La cifra aumentó a 26.
Las autoridades indican que hubo igual número de
casos en el mismo mes el año anterior. La crueldad no
varió de un tiempo a otro.
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Marzo
de 2004
Según el ISNA, la cifra
sólo se redujo a un caso.
Se dieron 27 casos de
infantes lanzados en
diferentes lugares.
En 2003 fueron 35.
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Abril
de 2004
Los casos bajaron a 19 en esta oportunidad. El año pasado
se registraron 14 durante el mismo mes. Las condiciones fueron
de mal en peor.
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Mayo
de 2004
El mes pasado el ISNA
informó alrededor de 16 casos de recién nacidos abandonados.
En mayo del año pasado fueron
encontrados 32 niños.
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