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| Correctivo. Fila de viajeros en el aeropuerto.
Autoridades de la terminal tienen un listado de demandados insolventes.
Foto EDH/Archivo |
Edward Gutiérrez
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
José Alberto llegó al aeropuerto con el tiempo suficiente
para no tener problemas en su viaje. Se presentó en la ventanilla
de la línea aérea y sus maletas fueron pesadas y enviadas
a la aeronave.
Pero el viaje se frustró cuando pasó por el puesto de la
Dirección de Migración. No podía continuar a la sala
de espera. Su nombre aparecía en un listado de personas que no
pueden abandonar el país.
Se le había olvidado que tenía algunas mensualidades atrasadas
de la cuota alimenticia con sus hijos. Como José Alberto (nombre
ficticio), otra veintena ha pasado o podría haber corrido igual
suerte en diversos puntos fronterizos.
El procurador general de la República, Marcos Gregorio Sánchez
Trejo, dijo que la medida es producto de reformas legales que cobraron
vigencia este año.
Explicó que la institución no actuó por iniciativa
propia, sino que fue la madre demandante en este caso quien avisó
que el hombre se disponía a viajar. Algo similar ocurrió
en los demás casos.
Pero lo principal, externó Sánchez Trejo, es que las madres
demandantes alerten a las autoridades cuando sepan que los demandados
se disponen a abandonar el territorio nacional.
La restricción migratoria se mantiene mientras el individuo
no pague y garantice que va a responder de esa cuota en el futuro,
dijo el funcionario.
El tiempo en que tarda la Procuraduría para alertar a Migración
es de 24 horas.
Sin licencia
Cada mes, un promedio de 600 hombres incumplen sus obligaciones alimenticias
y sus nombres son enviados por medio de listados a diversas instituciones
para restringirles sus privilegios como ciudadanos.
Una copia va para la emisora de documentos de tránsito, Sertracen,
y otra al Ministerio de la Defensa Nacional, con la idea de que a los
morosos no se les renueve la licencia o tarjeta de conducir y se les niegue
el permiso de portar armas.
Actualmente la agilidad no es la deseada debido a que la Procuraduría
no cuenta con el sistema informático que necesita para conectarse
en red con instituciones como la anterior.
El funcionario sostiene que no se obtuvieron los fondos en el presupuesto
para echarlo a funcionar en este año fiscal.
En enero pasado entraron en vigencia las reformas al códigos de
familia y penal para sancionar a los progenitores, hombres y mujeres que
se muestran insolventes con el pago de sus cuotas.
En el país se registran 13 mil demandados; de éstos, sólo
600 en promedio llegan a caer en mora y se hacen acreedores a las sanciones
administrativas.