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Orden. La alcaldía paró los trabajos hace unos meses.
Foto: EDH
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Lorena Baires
El Diario de Hoy
metro@elsalvador.com
Los propietarios de Torre Altamira le solicitan al ministro de Medio
Ambiente, Hugo Barrera, que les escuche, para informarle acerca de los
trámites seguidos.
Arnoldo Bracamonte, encargado de la obra, pidió al titular de la
cartera que no haga declaraciones en los medios, sin tener en cuenta
nuestra posición.
El señor ministro dijo en dos entrevistas de televisión
que nosotros no tenemos ningún permiso, que nos hemos salido del
huacal y que hemos actuado con dolo en situaciones coyunturales del país.
Sólo pedimos que nos dé una oportunidad de mostrarle nuestros
papeles, manifestó el constructor.
En diciembre de 2002, la Alcaldía de San Salvador le pidió
que detuviera la obra porque no tenía el último permiso
que entrega la Oficina de Planificación del Área Metropolitana
de San Salvador (OPAMSS).
No me lo dieron porque la alcaldía tomó en cuenta
las peticiones de dos vecinos que se oponen a la construcción del
edificio. Ellos justificaron ante el Concejo Municipal que mi proyecto
obstruía la visibilidad de sus jardines hacia la ciudad. Incluso,
me pidieron que les comprara sus vivienda en tres millones de colones.
La comuna también le pidió que entregara un permiso del
ministerio de Medio Ambiente para garantizar que no existan impactos negativos
al entorno. Ante esto, Raúl Argüello, dueño mayoritario
del proyecto, expresó que en una zona que ya es urbana, no
se necesita ese permiso.
Bracamonte recuerda que en una reunión sostenida con el Concejo
edilicio, el titular de OPAMSS manifestó que existía
un convenio con Medio Ambiente, en el cual OPAMSS definía qué
proyectos ameritaban un permiso. Aclaró, que en el caso de la Torre
Altamira no era necesario.
José Antonio Calderón, director de Asesoría Legal
de Medio Ambiente, aclaró que los inversionistas debieron pedir
el permiso antes de iniciar la obra. La institución intervino,
debido a las denuncias de los vecinos.
Hasta que ellos presenten el estudio, se les podrá decir
si pueden terminar la obra o no. También debemos hacer una consulta
pública para escuchar los reclamos, aunque esto no significa que
haremos lo que la gente dice, sólo las tomaremos en cuenta,
expresó el asesor legal.