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Cura salvadoreño dirige marcha hacia Tegucigalpa

Ecosistema. La protesta pretende frenar la destrucción anual de miles de áreas boscosas por parte de aserraderos.

Publicada 30 de junio 2004, El Diario de Hoy

Caminata. Cientos de hondureños salieron simultáneamente hacia la capital desde cuatro puntos del país. Foto EDH / AP

AP
El Diario de Hoy

internacionales@elsalvador.com

Centenares de ambientalistas se congregaban ayer en los alrededores de Tegucigalpa, donde aguardarían 24 horas para ingresar hoy, en forma masiva, con la denominada Marcha por la Vida, en un intento por presionar al Gobierno a defender el ecosistema de Honduras.

Sus participantes han caminado más de 100 kilómetros en seis días hacia la capital, desde cuatro ciudades del país.

La protesta la encabeza el sacerdote salvadoreño José Andrés Tamayo, que el año pasado realizó otra marcha similar desde Juticalpa, a 160 kilómetros al oeste de Tegucigalpa.

“Aún no nos cansamos y hay mucho entusiasmo en todos”, dijo Tamayo.“Nos fortalece nuestro ideal por vivir en mejores condiciones ambientales”.

El cura y unos 300 acompañantes pasarían la noche en Las Flores, aldea a unos 25 kilómetros al este de la capital. El resto de los protestantes harían lo mismo en tres puntos más de los alrededores de la ciudad.

Hoy se dirigirán al parque La Merced, contiguo al Palacio Legislativo, en una zona céntrica capitalina, junto con activistas pro derechos humanos y políticos de Estados Unidos y Europa.

“Todos han sido solidarios con la marcha, sencillamente porque desean construir una mejor patria”, añadió Tamayo.

Unas 1,500 personas iniciaron la marcha el 26 de junio, pese a que el presidente Ricardo Maduro instó a sus organizadores a postergarla porque podría ser aprovechada por grupos políticos, que no identificó, para crear un ambiente de inseguridad en Honduras.

Honduras tiene 5.9 millones de hectáreas de bosques, equivalente al 53.2% del territorio nacional. Según datos del Gobierno, unas 108,000 hectáreas boscosas son destruidas cada año por aserraderos y campesinos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


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