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| En casa. El ex militar retornó tras cinco
años y tres meses de exilio, el primero de los cuales lo pasó
en Argentina y luego en Brasil. Foto EDH / AP |
REUTERS
El Diario de Hoy
internacionales@elsalvador.com
El ex general golpista paraguayo Lino Oviedo se entregó ayer a
la policía de su país tras permanecer cinco años
en el exilio, para cumplir una sentencia de 10 años de prisión
por sublevación.
Oviedo llegó a la principal terminal aérea de Paraguay en
un vuelo comercial procedente de Foz do IguaEcú, Brasil, acompañado
de congresistas, periodistas y simpatizantes.
Las administraciones jurídica y política de Paraguay
han cambiado, tenemos un Presidente electo democráticamente, tenemos
una Corte Suprema de Justicia renovada. No tengo por qué tener
miedo, dijo Oviedo en sus primeras declaraciones al llegar a Paraguay,
todavía a bordo de la aeronave.
Siete oficiales de la policía le esperaban en el aeropuerto Silvio
Pettirossi, en donde un agente le leyó sus derechos, mientras sus
seguidores daban voces de ánimo, en medio de una marea de periodistas
y reporteros gráficos.
Antes de ser trasladado a bordo de un helicóptero a la prisión
militar donde permanecerá recluido y a disposición de la
justicia, el ex general, quien vestía un traje gris, fue conducido
a una ambulancia para ser inspeccionado por un grupo de médicos.
Oviedo, de 61 años, debe cumplir la condena penal militar por intentar
un golpe de Estado contra el ex Presidente Juan Carlos Wasmosy, en 1996.
El fallo es cuestionado por sus abogados, pero fue ratificado por la Corte
Suprema de Justicia.
Es también acusado de planear el asesinato del vicepresidente Luis
María Argaña, muerto en un atentado callejero en 1999 y
de organizar otro fallido golpe militar en 2000.
Temen que se desate una ola de inestabilidad
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| Solidario. Un simpatizante pide su liberación.
Foto EDH / AP |
Un importante sector de los medios de comunicación teme que el
regreso del ex general se convierta en el inicio de una ola de inestabilidad
política.
Sin embargo, las esperadas manifestaciones a favor y en contra del ex
militar que en el pasado causaron conmoción no se han producido,
y salvo por la amplia cobertura informativa, su llegada no causó
sobresaltos en la ciudad.
Unas 300 personas aguardaban desde el amanecer con carteles de apoyo al
ex militar, banderas paraguayas, globos y pancartas a unos dos kilómetros
de la terminal aérea, retenidos por las barreras policiales.
Oviedo es la principal figura del partido Unión Nacional de Ciudadanos
Eticos, que fundó tras ser despedido del ejército, como
escisión del gobernante Partido Colorado, una agrupación
que se mantiene en Paraguay desde 1947.
El problema de Oviedo es político. Creo que él viene
para buscar alianzas y luego solucionar su situación, dijo
el abogado y sociólogo Bernardino Cano.