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| Riesgo. El muro debe ser reconstruido. Foto
EDH |
Inci Mendoza
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
Alumnos, maestros y padres de familia de la escuela Club de Leones de
La Unión están preocupados ante la amenaza que representa
una malla y un muro perimetral que se deterioraron y están a punto
de colapsar.
La estructura deteriorada está a orillas del mar, en el barrio
San Carlos, lo cual indica mayor problema para los alumnos.
El director del centro educativo, Ricardo Rivera Lino, expresó
que hace un mes varios niños estaban jugando a orillas del patio
y de repente se derrumbó el muro con todo y malla.
Ahora, la obra representa un grave peligro para los estudiantes porque
al jugar se pueden precipitar y caer al mar.
Ante esta preocupación, los maestros y padres de familia formaron
una comisión y visitaron a la gobernadora, Delia Aguilar Vizcarra,
quien les atendió y se comunicó con el director departamental
de educación y les manifestó que al día siguiente
llegarían a la escuela a verificar el problema y a buscarle solución,
pero no se hicieron presentes.
Lo que están causando con tanta indiferencia es que la vida
de los niños esté en riesgo porque si un alumno se cae al
mar, será una desgracia, sostuvo una maestra.
Debido a este problema, los vagos ingresan a la escuela con facilidad.
El joven Luis Alvarenga, presidente del consejo de alumnos, hizo un llamado
a las autoridades para que se comprometan a visitarles y conocer sus problemas.
María Flores, una madre de familia, manifestó que las personas
que tienen niños estudiando en la escuela están preocupados
porque ha pasado más de un mes desde que la malla y el muro se
derrumbaron y nadie se ha preocupado por repararlo.
Ella espera una reacción de las autoridades antes que se produzca
una tragedia.
Son muchos en riesgo
- Son más de 700 alumnos desde parvularia a noveno grado los que
reciben clases en el centro de estudio.
- En total, 17 docentes tiene a cargo la formación de los alumos.
- A esta cantidad de personas que se exponen a un accidente se suman los
millares de padres de familia y otros que llegan al lugar para dejar o
recoger a sus hijos.