César Edgardo Martínez
Flores*
El Diario de Hoy
editorial@elsalvador.com
En la recién finalizada Asamblea General de la Organización
de los Estados Americanos (OEA), celebrada en Quito, Ecuador, nuestro
cónclave hemisférico dio la bienvenida al observador permanente
número sesenta de nuestra organización.
Tras una serie de intensos debates en la Comisión de Asuntos Jurídicos
y Políticos de la OEA, días antes de la Asamblea General,
la República Popular de China recibió el aval de los 34
estados miembros de la OEA para ingresar como observador permanente, no
sin antes debatirse también ampliamente el ingreso de la República
de China en Taiwán en igualdad de condiciones.
Desde un primer momento, la posición de El Salvador fue clara y
sin lugar a ambigüedades: No nos oponemos al ingreso de la República
Popular de China como observador permanente, pero queremos el mismo tratamiento
para que la República de China en Taiwán sea reconocida
y aceptada como observador permanente de la OEA.
El Salvador está convencido de que una de las áreas que
más fortalece a nuestra organización hemisférica
como ente regional es su carácter incluyente y no excluyente, y
es precisamente ese carácter el que nos ha permitido acoger a sesenta
naciones de las más diversas regiones del mundo y nos permitirá
continuar acogiendo a todas aquellas naciones que manifiesten su deseo
de conocer y compartir los avances democráticos en nuestro continente.
Esa visión amplia y profundamente democrática, en donde
se permite un abanico de posiciones ideológicas, nos permite interactuar
con los diversos observadores permanentes, enriquecer nuestro diálogo
político y acercar posiciones en torno a los grandes temas de nuestra
agenda regional y mundial.
Reconocemos que para alcanzar los valores supremos que inspiraron la creación
de la OEA, tales como ofrecer al hombre una tierra de libertad y el ámbito
favorable para el desarrollo de su personalidad, el diálogo es
una condición indispensable y que en ese diálogo no cabe
la excepción para ningún observador extrarregional. Todos
son bienvenidos, aun aquellos con los cuales podamos identificar algunas
diferencias.
Es una señal en la dirección correcta que la República
Popular de China busque foros democráticos para ingresar como observador.
Eso habla muy bien del impacto de la democracia aun en regímenes
totalitarios y vislumbra una esperanza de cambio en esa nación.
Entendemos el gesto como el compromiso de una nación de observar
y dejarse observar en sus avances hacia la democratización plena
y el irrestricto respeto a los derechos y garantías individuales
de todos sus habitantes, así como a la convivencia armónica
en el concierto universal de naciones.
Estamos seguros de que al igual que el resto de observadores, el nuevo
miembro se involucrará activamente para fortalecer los diferentes
programas y proyectos de la organización en temas vinculados a
la preservación de la paz, la promoción de la democracia,
la seguridad y el desarrollo en general, y esperamos que eso mismo haga
al interior de su país y con su pueblo.
Pero es importante que China Continental entienda que su interés
de involucrarse cada vez más con naciones democráticas como
las nuestras no disminuirá en lo absoluto que las naciones centroamericanas,
y en especial El Salvador, insistamos en nuestra pretensión de
permitir que la República de China en Taiwán, una nación
con la cual nos identificamos plenamente en nuestros principios, participe
como Observador Permanente de la OEA, tal como lo mencionó el canciller
Francisco Laínez en su discurso ante el plenario de la Asamblea
General en Quito.
Insistiremos porque los salvadoreños estamos totalmente convencidos
de que en democracia todos, absolutamente todos, cuentan, aun aquellos
con quienes tengamos diferencias. Porque estamos convencidos de que la
experiencia democrática de los observadores, de respeto a un sistema
de libertades individuales y económicas y de avance en la búsqueda
del desarrollo, enriquecerá profundamente los debates de nuestra
organización.
*Director General de Política Exterior, Ministerio de Relaciones
Exteriores de El Salvador