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Palabras
Escribir en el aire

Arar en el agua, dice la gente, cuando se han frustrado sus intentos de resolver algo o cuando su obra y afán han sido estériles.

Publicada 30 de junio 2004, El Diario de Hoy

Carlos Balaguer
El Diario de Hoy

pintorbalaguer@hotmail.com

Desde niño acostumbré a escribir cosas breves en el aire, cuando me encontraba solo. Esa rara costumbre me acompañó para toda la vida. Era una manera de anotar formas y pensamientos en el lienzo perdido de la nada.

Y no sé hasta hoy si todo lo que he escrito –entre novelas, cuentos o crónicas de la vida— fue lo mismo que escribir en el aire. O a lo mejor habrá dejado huella en el corazón y la mente de quienes han leído mi diario de la nada y de la existencia misma.

Más que con la cabeza siempre he intentado escribir con el corazón. Versos, metáforas, conceptos o imágenes que tuvieran vida; que no fueran estériles juegos de palabras, retórica o simple artificio y florilegio verbal. Porque todo poeta o escritor que no escribe con su alma la esencia misma de las cosas y de la realidad, se convierte con el tiempo en una monstruosa máquina de hacer versos o prosa insensible.

Lo más asombroso es que en una oportunidad encontré a un loco que también escribía en el aire. Me pregunté cuán absurdo —como aquel hombre de la irrealidad– éramos los poetas y escritores idealistas, tratando de alcanzar las estrellas con la mano o de escribir sueños perdidos en el aire. Lo mismo que hacen los enamorados cuando escriben en la playa el nombre del amor que borrará la arena...


Día a Día
La Internet

A Internet, lo venimos diciendo desde hace varios años, básicamente existe en las sociedades libres, siendo a la vez una suprema manifestación de la libertad para comunicarse.

En los países totalitarios y en las dictaduras, el acceso a Internet está regulado, dejando fuera a la mayoría de pobladores. En Cuba se necesita un permiso del régimen para entrar en la red, además de que su precio, sobre los cincuenta dólares, está muy por encima del salario del cubano medio, que es de veinte dólares por mes.

En China existen, asimismo, toda clase de restricciones, como en Irán. Y en los países islámicos el acceso está restringido a la red árabe, que filtra, censura, elimina y limita los contenidos y las comunicaciones.

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