 |
| Hacia la unión. Uno de los primeros retos
de Antonio Saca (derecha) es mejorar el clima de integración
en C.A. Foto EDH |
Ciro Granados/Agencias
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
Ser el presidente pro témpore del Sistema de
Integración Centroamericana (Sica) no se pinta como una labor fácil
para el gobernante salvadoreño.
Entre otras cosas, Antonio Saca quien asume el cargo hoy deberá
lidiar con problemas como la guerra verbal que ayer se suscitó
entre Honduras y Costa Rica y que atizó el fuego durante la víspera
de la XXIV Cumbre de Presidentes que se desarrolla en Guatemala, donde
uno de los temas centrales se refiere a las reformas planteadas para el
Parlamento Centroamericano (Parlacen).
El presidente de este organismo regional, el hondureño Mario Facussé,
lanzó la primera andanada: acusó a los costarricenses de
ser un país antiintegracionista... de considerarse la Suiza
de Centroamérica... y de esperar a que la manzana esté colorada
para llegar a integrarse.
Facussé montó en cólera después de conocer
las propuestas ticas sobre el Parlacen entidad a la cual no pertenece
ese país que aconsejan reducir de 20 a cinco los diputados
a ese organismo por cada país.
Lo que quiere Costa Rica es que nosotros paguemos la factura, que
hagamos la prueba, que iniciemos la integración, declaró
el hondureño.
Sus críticas se estrellaron en la frialdad diplomática costarricense.
El canciller de esa nación, Roberto Tovar, restó importancia
a las declaraciones y dijo que la postura (de Facussé) está
equivocada, porque la realidad es otra.
Es más, dejó caer una esperanza: Si Costa Rica ha
planteado desde hace mucho tiempo la tesis de hacer reformas al Parlamento
es porque quiere ser parte del Parlamento Centroamericano.
Y añadió que las propuestas de cambio que se le atribuyen
son más bien un mandato de todos los presidentes de Centroamérica
emitido en diciembre de 2003.
El Parlacen ha sido sujeto de fuertes críticas porque se le tacha
de ser un lugar donde se permite la inmunidad para presidentes perseguidos
por la justicia de sus países.
Tal es el caso del ex mandatario nicaragüense Arnoldo Alemán,
quien fue condenado por hacer mal uso de las finanzas públicas.
La imagen de la institución terminó de enlodarse cuando
las autoridades encontraron cocaína en la sede del Parlacen en
Honduras.
Por la carta constitutiva del Parlacen, los mandatarios y vicepresidentes
salientes del Istmo, automáticamente se vuelven diputados regionales.
Pero eso cambiará. Ayer, los cancilleres acordaron que los gobernantes
salientes no participen directamente en el Parlacen y ejerzan sólo
como asesores.
El ministro de Relaciones Exteriores de El Salvador, Francisco Laínez,
también señaló que se regularán los privilegios
de los parlamentarios para evitar la impunidad.
La llegada de Saca a la dirección del Sica (de la cual es parte
el Parlacen) es, por lo tanto, difícil.
Aparte de limar asperezas entre las naciones, deberá tomar en cuenta
una de las principales demandas de los diputados centroamericanos, quienes
desean que sus decisiones sean vinculantes en los países del Istmo.