elsalvador.com WWW
Portada Nacional El País Deportes Metro Negocios Editorial RUZ Vida Internacionales Por el mundo

Condenado a 40 años por matar mujer a martillazos

Violencia. El esposo de la víctima le golpeaba con frecuencia. La PNC tenía informes previos sobre los abusos. Fue asesinada frente a sus hijos.

Publicada 29 de junio 2004, El Diario de Hoy

Temor. Angélica Rodríguez nunca denunció a su compañero de vida ante la policía. Foto EDH

Abbey Alvarenga
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com

Cuando en un arranque de ira Francisco Jesús Molina Villalta, de 37 años, golpeó con un martillo a su mujer, no pensó que le costaría la vida a ella, que dejaría una huella permanente en sus hijos y que todo le costaría 40 años de cárcel.

Todo comenzó con una pelea de las tantas que resonaban en los alrededores de la vivienda en la lotificación San José La Vega de San José Villanueva.

En el vecindario se conocían los constantes abusos de los que era víctima Angélica Rodríguez, de 34 años. Su marido llegaba ebrio y comenzaba a discutir y a golpearla.

“No pasa nada”

Incluso la policía conocía la situación que vivía la familia. Constantemente los vecinos llamaban, alertando a las autoridades sobre los abusos.

Inmediatamente los agentes llegaban y presenciaban la misma escena: la señora de la casa los atendía, tenía sus ojos llorosos y evidentes golpes en el rostro.

Según los policías, ella se limitaba a decir que “no pasaba nada”, les tranquilizaba y los despachaba.

Pero en la tarde lluviosa del 5 de octubre de 2002, Molina Villalta regresaba de la cantina en donde trabajaba, ebrio como era lo usual.

Al llegar a su casa inició una discusión con su esposa, misma que continuó en pelea.

El hombre gritaba y reclamaba a su mujer sobre una supuesta infidelidad de su parte. Estaba convencido que ella lo engañaba.

Según el relato de “Carlitos”, de siete años, uno de los hijos de la pareja, su padre empezó a golpear a la mujer con un machete. Uno de esos golpes le hirió la espalda.

Los gritos y los llantos de los niños se escucharon en los alrededores. Los vecinos alertaron, como siempre, a la policía. Pero los agentes no llegaron tan rápido como en otras ocasiones.

Rodríguez pensó en huir con sus tres hijos, pero decidió esperar a que la lluvia se calmara. Su esposo continuó hostigándola, tomó un martillo y se lo empezó a lanzar a los pies.

“La agarraba del pelo y le daba con el cincho. Mi mamá no lo engañaba”, afirmó “Carlitos” en un tribunal.

Los vecinos volvieron a llamar a las autoridades y les advirtieron que Molina perseguía a uno de sus hijos con un machete. Al conocer esto, una patrulla se dirigió hacia la vivienda.

Los agentes llegaron demasiado tarde. Rodríguez estaba tendida en el piso, muerta, a consecuencia de un golpe en la cabeza con un martillo.

Admite crimen

Molina intentó auxiliar a su compañera de vida. La levantó del suelo con la esperanza de llevarle a un centro asistencial y salvarle la vida, pero Angélica murió casi instantáneamente.

Molina fue detenido por la policía y admitió haber matado a Rodríguez.

El pasado 17 de junio, irónicamente el Día del Padre, se desarrolló el juicio contra el imputado. El principal testigo de cargo fue su hijo, “Carlitos”.

Ese mismo día el Juzgado de Sentencia de Santa Tecla condenó a Rodríguez a 40 años de prisión por homicidio agravado.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

elsalvador.com WWW