 |
| Luto. Familiares presencian el ataúd
con el cuerpo de William Alexander Velásquez.
Foto EDH / Yanci Pérez |
Yanci Pérez
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
Dos descuidos. El pequeño jugaba en el sitio donde un árbol
era podado. Quienes desarrollaban los trabajos no se percató de
la presencia del infante.
William Alexander Velásquez, de 5 años, pereció.
El domingo en la mañana, sus tíos cortaban las ramas de
un árbol en la calle. Temían que estas dañaran el
techo de una vivienda cercana. Ellos no se percataron de que mientras
desarrollaban su labor, William se encontraba abajo. Una gran rama cayó
sobre el cuerpo del infante quien fue aplastado.
El hecho ocurrió en el caserío El Mono, cantón El
Havillal de San Miguel.
Tras el incidente, los tíos del pequeño, Victoriano Alvarado
Velásquez, de 32 años, Carlos Velásquez, de 22, y
José Rolando Velásquez, de 19, fueron detenidos.
Coincidieron en que el accidente se dio porque el pequeño se acercó
corriendo al sitio cuando cayó la rama.
Según el forense, el menor murió debido a un traumatismo
severo al caerle la parte del árbol desde una altura de tres metros.
De acuerdo con el sargento de la PNC, Efraín Rivas Montes, la imprudencia
de los adultos pudo originar el accidente, ya que son los padres los responsables
de cuidar a los menores cuando están realizando tareas peligrosas
cerca de los pequeños.
Argumentos
Victoriano Velásquez, uno de los detenidos, cuenta que ellos estaban
trabajando y que al momento del accidente no se percataron que el niño
estuviera ahí pues unos minutos antes lo habían llevado
al interior de la casa.
No pudimos hacer nada, yo no hubiera querido que esto sucediera,
afirmó.
La madre del pequeño, Ana Susana Velásquez, aseguró
que aunque ha sido difícil aceptar la muerte de su hijo, toda la
familia está consciente que fue un accidente y que sus hermanos
jamás quisieron que el menor falleciera de esa forma.
Lo que ocurrió es una prueba de Dios. Todo fue un accidente,
ahora espero que mi hermano salga libre pronto, exclamó la
mujer. Aseguró que no presentará cargo contra sus parientes.
Según la PNC, el tronco que cayó sobre el menor pesaba
al menos unas 60 libras y medía casi un metro de largo.
Muchas personas expresaron su consternación por lo ocurrido.
Hay quienes piensan que el hecho debe servir como advertencia para otras
personas a fin de que sean mucho más cuidadosos con sus hijos.
Los niños son inquietos y somos los adultos quienes debemos
estar pendientes de ellos, comentó una madre de familia al
enterarse de lo que pasó.
Los restos de William fueron enterrados el lunes por la tarde en el cementerio
general de San Miguel y a la familia la acompañaron numerosas personas
que se solidarizaron con el sufrimiento de los dolientes y confiaron en
que todo se resuelva.