José Luis Henríquez
El
Diario de Hoy
negocios@elsalvador.com
Los cañeros y productores que adquirieron acciones
de los ingenios de azúcar, privatizados entre 1995 y 1996, gozarán
de una prórroga de dos años para escoger cómo desean
cancelar los préstamos adquiridos para la compra de ese patrimonio.
Inicialmente a los deudores se les había concedido un plazo que
expira el próximo 30 de junio de 2004, pero a raíz del decreto
legislativo No. 357 aprobado el pasado jueves, se prorrogó ese
plazo al 30 de junio de 2006.
Las formas de pago fueron establecidos en el decreto legislativo
No. 1,125 en enero de 2003, mediante el cual a los deudores se les daba
la opción de pagar su crédito bajo cualquiera de las siguientes
tres modalidades:
1.- Un refinanciamiento a través del cual el capital,
intereses y mora se consolida en un solo total y a partir de este se contrata
un nuevo crédito a 20 años, pagadero en cuotas anuales al
3.5%.
 |
|
Lo más adecuado es
que los productores y trabajadores se acojan a los 20 años.
Nos interesa que esta gente aprenda a ser inversionista y no piensen
siempre como cañeros.
Dagoberto Zelaya
Gerente general de Corsain
|
2.- Se autoriza la dación en pago, una figura mediante
la cual el deudor entrega sus acciones (que son la garantía) a
la Corporación Salvadoreña de Inversiones (Corsain) y el
saldo adeudado se liquida.
3.- Pago anticipado. Mediante este procedimiento toda
persona que cancele su préstamo, antes de que venza el plazo para
acogerse al decreto, obtendrá una rebaja de hasta el 50% del saldo,
siempre que ese pago sea en efectivo o con cheque certificado.
Otro aspecto normado en el nuevo decreto 357 indica que durante este período,
la Corporación deberá abstenerse de iniciar cualquier acción
judicial tendiente al cobro de obligaciones a su favor.
De los dividendos
La ley también dictamina que durante la vigencia de la presente
ley, las distintas sociedades privatizadas estarán obligadas a
transferir directamente a Corsain y al BFA los montos provenientes de
dividendos correspondientes a los años fiscales 2004 y 2005.
Con esas utilidades, los accionistas de los ingenios deberán cubrir
las cuotas de capital, intereses normales y moratorios de las obligaciones
contraídas. Se estima que el saldo actual de la deuda anda por
los $34.3 millones.
Los ingenios privatizados fueron: La Cabaña, La Magdalena, Chaparrastique,
Chanmico y El Jiboa.
De acuerdo con la Ley de Privatización de Ingenios
y Plantas de Alcohol, Corsain y el antiguo Instituto Nacional del Azúcar
(Inazucar) vendieron a crédito el 90% de las acciones de los diferentes
ingenios.
Los préstamos se otorgaron a doce años de
plazo y a tasas que andaban entre el 12% y 14%, donde la garantía
serían las mismas acciones, y las deudas se cancelarían
con las utilidades percibidas anualmente.
Con la aplicación de la Ley de Integración
Monetaria, las tasas disminuyeron al 10%, pero lejos de reducirse el monto
adeudado, creció debido a los intereses moratorios.
El gerente general de la Corporación, Dagoberto Zelaya, reveló
que con la nueva prórroga y otros hechos favorables será
más fácil que los cañeros puedan cancelar sus obligaciones.
Mejora el sector
Por ejemplo, señaló que el quintal de azúcar
en el mercado internacional ha subido de $5 a $7. Además se evalúa
la posibilidad de producir etanol como combustible, lo cual dejaría
más rentabilidad a las sociedades, mientras que algunos ingenios
están tratando de generar energía eléctrica a partir
del bagazo de caña.
Según el funcionario, las cosas están mejorando
en el sector: el año pasado La Magdalena tuvo utilidades y La Cabaña
se va a capitalizar. Chaparrastique también generó dividendos
pero los tiró a pérdidas.
Por otra parte, Injiboa si bien aún no ha anunciado sus resultados
ha sido el único ingenio que nunca ha tenido resultados negativos.
Chanmico es otra sociedad que percibió utilidades pero el 50% las
utilizará en mejorar la capacidad de producción, sea en
molinos, centrífugas (equipo que separa el grano de melaza) u otros.
Aquí hay ingenios que todavía no se
han acogido a los beneficios de los decretos. Chanmico porque está
esperando levantarse, y el Injiboa porque no está de acuerdo con
la figura de 20 años, por ser una metodología de venta a
plazo, dijo.
Un poco de historia
- La privatización de ingenios y plantas de alcohol
fue posible a raíz del decreto No. 92 de 1994.
- En el mismo se establecía un financiamiento del 90% del valor
nominal de las acciones a 12 años de plazo, un año de gracia
y tasas de entre el 12% y 14%.
- En 1999 se emite el decreto 674 que manda contratar un nuevo préstamo
al 12% y a 15 años de plazo. Capital e intereses se pagarían
en 1999 y en 2000.
- Gracias a la dolarización, las tasas se redujeron al 10%.
- Con los decretos 928 y 1,125 se estable la dación en pago de
las acciones.
- En el decreto 1,125 y 64, se emiten tres opciones para pagar las acciones.

|