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Dolor. El sufrimiento de dolientes cada vez
que hay un homicidio es una escena que se vuelve frecuente en Usulután.
Foto EDH / Carlos Torres |
Henry Santos
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
En cuatro días se registró al menos dos homicidios y tres
lesionados como resultado de confrontaciones entre miembros de la pandilla
MS y la denominada Mara 18 en la cabecera departamental.
El primer hecho de sangre ocurrió hace dos semanas, a las dos de
la tarde, cuando varios sujetos armados perseguían en el barrio
El Calvario a otro joven de unos 22 años, a quien mataron a balazos.
El sujeto no fue identificado, pero algunos transeúntes que vieron
lo sucedido, relatan que era un delincuente y pertenecía a una
mara.
Los ajustes de cuentas entre mareros se han vuelto frecuentes. El miércoles
de esa semana, a las tres de la tarde, sujetos que viajaban en un pick
up sin placas se bajaron y mataron a balazos a un ex miembro de la Mara
MS. También hirieron a su hermano.
El fallecido se dedicaba a lustrar zapatos en el parque central de Usulután.
Antes, los hermanos Marvin Alexander y Denis Mejía se dirigían
a su casa, cuando desconocidos les interceptaron y abrieron fuego contra
ellos, y lograron acertar cinco impactos de bala en el cuerpo de Marvin
y uno en la espalda de Denis.
Descanso
Los agresores huyeron, pero fueron identificados por testigos. Poco después,
Alexander de 23 años, falleció. Su hermano se encuentra
estable. El fallecido deja en la orfandad a dos menores de edad.
Casi simultáneamente se registró otro hecho similar aunque
en esa ocasión el perseguido tuvo la suerte de salir vivo de un
asalto. Tres sujetos lo perseguían por la intersección de
la 2a. Calle Oriente en el centro de la ciudad. La víctima era
Herbert Osegueda, quien es un marero de la 18, Resultó herido de
bala.
Este hecho ocurrió en el área comercial de la ciudad y una
empleada de un establecimiento comercial resultó herida en una
pierna.
Entre ellos
El jefe policial de Usulután, subcomisionado José Luis Callejas,
estimó que la delincuencia no ha aumentado en la ciudad.
Las acciones violentas registradas ocurren entre miembros de diferentes
pandillas, no están dirigidas a particulares. Entre los mismos
mareros se están matando, enfatizó.
Él, como otros miembros del cuerpo de seguridad, considera que
la colaboración ciudadana es indispensable para reducir la situación
delictiva y confía en que cada vecino sea consciente de su papel
en este proceso.
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| Amenaza. De poco sirven las capturas de mareros.
Foto EDH / Carlos Torres |
Hay órdenes precisas, dice, en caso de homicidios, para que los
agentes investiguen y traten de capturar a los implicados en las siguientes
24 horas, o sea en flagrancia.
Agregó que la jefatura policial tiene planificado reunirse con
todos los sectores de Usulután para combatir este flagelo.
Espera que cada uno plantee propuestas sólidas y pueda involucrarse
en acciones que permitan mantener la tranquilidad en la ciudad.
Su propuesta es esperada por muchos vecinos, quienes confían en
que este tipo de reuniones sean reales y frecuentes y que se tomen medidas
para atender los planteamientos de los afectados.
Hay zonas en las que los asaltos, venta de drogas y otros, son frecuentes
y los ciudadanos consideran que la PNC no debe esperar denuncias para
atender problemas que todos conocen.
La PNC tienen la autoridad, a nosotros nos pueden matar los delincuentes,
expresó un vecino.
El silencio les ayuda
- La PNC insiste en la necesidad de que los vecinos denuncien las acciones
delicitivas que ocurren.
- De no hacerse, difícilmente las autoridades podrán identificar
zonas consideradas críticas para dar tranquilidad.
- Es igual en los procesos judiciales cuando los testigos o víctimas
no se presentan. En esos casos, los imputados son liberados por los tribunales
por falta de pruebas.