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Honor. El tenista local, Tim Hemman, portó
la
antorcha por las canchas. Foto AP |
Agencias
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
La llama olímpica pasó ayer por la cancha central del
Abierto de Tenis de Wimbledon, y de manera casi inevitable, el ex astro
del atletismo Roger Bannister tuvo que protegerla de la lluvia.
La antorcha, que recorre el mundo en un trayecto de seis semanas antes
de volver a Grecia para los Juegos Olímpicos, llegó a Gran
Bretaña por primera vez en más de 50 años, y Londres
desarrolló una gran fiesta para darle la bienvenida con una legión
de portadores famosos.
Bannister encendió la llama en la cancha central, y luego la pasó
a manos del tenista local Tim Henman, que ya ganó una medalla olímpica
pero que ahora busca consagrarse como el primer inglés en ganar
Wimbledon en 68 años.
La antorcha titiló bajo la lluvia mientras Henman pasó por
una guardia de honor de recoge pelotas para dársela a su compatriota
Virginia Wade, quien ganó el título de individuales en Wimbledon
en 1977.
Bannister, el primer corredor en correr la milla en menos de cuatro minutos,
dijo que si el tiempo volviera atrás y fuera joven, estaría
desesperado por ir a Atenas.
Estaría ansioso por ganar una medalla olímpica,
explicó.
Bannister, quien celebra los 50 años de histórico logro,
dijo que el movimiento olímpico es exitoso pero que la administración
de los Juegos debe pelear para mantenerlos lo más puro que pueda.
La llama recorre 33 ciudades en 34 días, y por primera vez pasará
por los cinco continentes. La antorcha volverá a Grecia el 9 de
julio para hacer el recorrido final por ese país antes de encender
el pebetero en la ceremonia inaugural que se desarrollará el 13
de agosto en el estadio Olímpico.