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El muro de la azul

Ha vuelto de una lesión para reclamar la titularidad en la portería. El arquero migueleño es garantía en la selección

Publicada 25 de junio 2004, El Diario de Hoy

“Jugar en la selección es un regalo de Dios. Es una bendición que Él me ha dado en la vida”. Foto: EDH/Alvaro López

“Uno de los sueños que me quedan por cumplir en
la vida es jugar en el extranjero. Tengo fe de poder hacerlo algún día”.

Ficha

Data: San Miguel, 8/11/80
Edad: 23 años
Estatura: 1.80 metros
Peso: 172 libras
Clubes: Santa Clara y Águila
Debut en la Selecta: 1996

Mauricio Antonio Qüehl
El Diario de Hoy

deportes@elsalvador.com

Quizás por las circunstancias mismas del fútbol se haya perdido un promisorio delantero. Pero no se puede negar que a la larga se ganó un arquero de muy buen nivel.
Resulta que Juan José Gómez tuvo que sacrificar allá por 1996 sus deseos de ser arquero, con tal de llegar a jugar en Primera División.

“Es que cuando llegué a las reservas de Águila, en la mayor estaban como arqueros Raúl García, Raúl Rodríguez y Melvin Barrera y en reservas estaban Óscar Buruca otro que no recuerdo cómo se llama y yo. Entonces no iba a tener oportunidad de jugar como portero”, narra Gómez, haciendo un poco de memoria.

Esto le llevó a debutar en las canteras emplumadas como delantero. Sin embargo más tarde se iría a préstamo con el Jocoro de la Segunda División (que peleaba el ascenso con el Metalío) y con el Santa Clara, equipo con el que subió y jugó por vez primera en la liga de privilegio.

“Fijate que inclusive cuando debuté con la selección mayor en 1999 cuando la tenía Marinho, yo lo hice jugando con defensa central en Grecia, contra la selección de ese país”, recuerda el arquero, que había viajado como juvenil, junto a Fredy González Víchez.

De vuelta al puesto

Pero su afán por marcar goles no era más que el que tenía por contenerlos. Fue así como Juanjo volvió a pararse bajo los tres tubos.
“Aquí fue donde algunas personas me ayudaron a no desesperarme. Me animaban para que no perdiera la fe y la paciencia”, relata el portero.

Entre estas personas, Juan José destaca a su abuelo Joao Gomes (de origen portugués) y al entrenador de Águila en aquel entonces, Juan Ramón Paredes.

Fue así como el tiempo y la perseverancia le llevó a ganarse el puesto en el club naranja. Ahí Juanjo ha vivido lo mejor y lo peor de su carrera como futbolista.

“Te digo que el haber llegado a Águila fue un honor, un sueño hecho realidad, porque desde pequeño soñaba con vestir esa camiseta”, asegura el guardameta y continua.

“Pero te soy sincero, capaz que esto que estoy viviendo con Águila es lo peor que me ha pasado como futbolista, porque me fui no como hubiese querido”, externa con voz apagada el jugador migueleño.

Por el momento, Juanjo ha decidido considerar las ofertas de FAS y de San Salvador, no de otros equipos.

“Yo le agradezco a Firpo y al Alianza el interés que han tenido sobre mí, pero la verdad me inclino por FAS porque es un equipo de tradición, con un hombre recto al frente como lo es don Reynaldo (Valle).

También me gustaría San Salvador, porque es un equipo nuevo que se formó en Primera División y es producto de un trabajo con orden y visión. Entre esos dos equipos estará primero Dios mi futuro”, detalla Gómez.

Un sueño por cumplir

El meta, que ha formado parte de las selecciones Sub 17, 19, 21, 23 y Mayor, admite que aún le queda un objetivo en la vida. Ese al cual no renuncia y confía en Dios de poder lograrlo algún día.

“Ya logré llegar y jugar en Águila y con la selección que sin duda han sido bendiciones de Dios, pero todavía me queda un sueño todavía más importante y es jugar en el extranjero. Pienso que estoy joven, tengo voluntad, estoy trabajando para ello y tengo fe que Dios me permitirá cumplirlo”, precisa el portero.

 

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