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| Análisis. Las mesas siguen su trabajo
esta tarde.. Foto EDH/Mauricio Castro |
Douglas Omar González
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
El establecimiento de centros de internamiento para infractores que
alcancen la mayoría de edad se decidió ayer en el foro antimaras
promovido por el Ministerio de Gobernación.
Estos resguardos permitirían separar a los menores de los delincuentes
que lleguen a los 18 años.
Los actuales centros de internamiento no reúnen las condiciones
de infraestructura o lo necesario para darle cumplimiento a un mandato
con la ley en el cual se establece que en los centros debe haber separación
por edades, dijo la jueza Aída Santos.
El establecimiento de dichos resguardos es algo que el Isna (Instituto
Salvadoreño para el Desarrollo de la Adolescencia y la Niñez)
no lo ha podido hacer. Lo que hizo hace dos años es separar a los
jóvenes por pandillas y no se ha hecho un trabajo de integración,
agregó.
De acuerdo con Santos, jueza de ejecución de medidas a infractores,
los requisitos serán que los internos hayan cumplido la mayoría
de edad, que necesiten un tratamiento especializado y que su permanencia
en un centro de menores sea nociva para ellos.
Estos fueron los pasos que dieron ayer los integrantes de la mesa que
analiza la Ley del Menor Infractor, después de varias discusiones.
El equipo acordó promover la reforma del artículo 119 de
dicha legislación, que ha establecido la creación de un
centro intermedio.
Entre los puntos pendientes a considerar esta tarde se encuentra el incremento
de penas a los menores infractores.
Otra de las mesas, que analiza posibles reformas al Código Penal,
discutió una reforma al artículo 345. Ésta se refiere
a sancionar agrupaciones violentas. Este delito tendrá una pena
entre los tres y cinco años de prisión.
El coordinador de la mesa, Astor Escalante, dijo que se ha acordado establecer
un delito relativo a la ocupación de lugares deshabitados.
Asimismo, para los que cometan delitos será agravante el ser miembro
de maras. Es decir que se incrementará la pena si el hechor pertenece
a alguna pandilla.