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Viven en limbo geográfico, por lo que no reciben ayuda

Pertenecen a tres municipios y colindan con otro más, pero las familias de cuatro comunidades no tienen servicio de agua potable

Publicada 24 de junio 2004, El Diario de Hoy

Necesidades. Muchos de los habitantes de estos tugurios proceden de otros lugares. Foto: EDH/ Felipe Ayala

Eugenia Velásquez
El Diario de Hoy

metro@elsalvador.com

Cuatro comunidades, en las que viven aproximadamente cinco mil personas, no han recibido el apoyo necesario, ya que están en los límites entre tres municipios y nadie se ha querido hacer cargo.

Según los planos limítrofes de 1998, elaborados por el Instituto Geográfico Nacional, estos asentamientos están repartidos entre las jurisdicciones de San Salvador, San Marcos y Panchimalco. A la vez colindan con Antiguo Cuscatlán.

A pesar de esto, sus habitantes manifiestan que no reciben atención de ninguno de los municipios a los que pertenecen. Aseguran que la alcaldía de Antiguo Cuscatlán es la única que les ha resuelto algunas de sus necesidades.

Por si fuera poco, estos asentamiento no disponen de los servicios básicos, como el suministro de agua potable ni otros servicios municipales.

En la comunidad El Milagro, por ejemplo, los pobladores sostienen que el único lugar que tienen para abastecerse de agua son dos vertientes naturales que existen en la zona, las que ya están a punto de secarse.

El descuido que sufren estos lugares provocó que los camioneros que trabajan en la ampliación del Bulevar Orden de Malta, en la calle antigua a Huizúcar, depositaran toneladas de tierra en la parte alta de la comunidad Moreira, otro de los sitios afectados. Esto ha puesto en riesgo a sus habitantes.

Fidel Ernesto Fuentes, alcalde municipal de San Marcos, manifestó que “la falta de atención que sufren estas comunidades se debe principalmente al limbo territorial en el que se encuentran”.

Con el paso del tiempo, el número de personas que ha llegado a residir a estos sectores ha aumentado, debido a eventos naturales como el terremoto de 1986, el huracán Mitch, en 1998, y los sismos de 2001.

Fuentes agregó que los casi 11 kilómetros cuadrados que tiene el terreno en donde están las comunidades son netamente agrícolas, debido a la parcelación de haciendas cafetaleras.

Según los registros de la municipalidad de San Marcos, las propietarias de esas tierras son familias reconocidas en el ámbito empresarial.

Posición

Fuentes aseguró que ellos “no tienen ninguna petición formal de las comunidades solicitando les resuelvan alguna necesidad”.

Agregó que los habitantes manifestaron, en varias ocasiones, a sus promotores sociales, que “quien los atiende es la alcaldesa de Antiguo Cuscatlán”.

El edil opina que esta situación tiene un “tinte político”, ya que tiene conocimiento que a muchas personas les han dado su Documento Único de Identidad (DUI, en Antiguo Cuscatlán, para que voten en ese municipio.


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