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| Violencia. Agentes recrean el ataque que causó
el martes la muerte del comunicador. Foto EDH
/ AP |
REUTERS
El Diario de Hoy
internacionales@elsalvador.com
Los periodistas mexicanos en la frontera con Estados Unidos, algunos
protegidos por soldados con ametralladoras las 24 horas, temieron por
sus vidas ayer y mostraron desesperación por los ataques a la prensa,
después de que un respetado colega fuera asesinado.
Francisco Javier Ortiz Franco, uno de los principales editores y cofundador
del semanario Zeta en la ciudad fronteriza mexicana de Tijuana, fue asesinado
el martes al mediodía por un hombre armado, no identificado aún,
cuando se disponía a conducir su automóvil, acompañado
de sus dos hijos pequeños.
Blanco de corruptos
Los periodistas dijeron que sospechan de que la campaña de Zeta
en contra de políticos corruptos y bandas de narcotraficantes convirtieron
a Ortiz en un blanco de ataques.
Algunos reporteros mostraron preocupación porque los medios se
vuelvan menos dispuestos a denunciar al crimen organizado y la corrupción,
después del segundo asesinato de un periodista de alto perfil este
año.
Estos asesinatos te hacen sentir frustrado, porque empiezas a preguntarte
si tiene sentido denunciar estos crímenes o sólo lleva a
que te matan, dijo en Tijuana Arturo Solís, un periodista
con 30 años en la profesión, quien ahora dirige un grupo
de derechos humanos en el área de la frontera.
La violencia se ha incrementado, al mismo tiempo que bandas de narcotraficantes
en la frontera se percatan de que pueden cometer asesinatos para intimidar
a los periodistas, opinaron observadores.
Desde 1988, más de 20 periodistas han sido asesinados en México.
Creo que ha empeorado en los últimos años. Obviamente
los periodistas tienen más miedo hoy, dijo Solís.
Otro fundador de Zeta fue asesinado en 1988 por un sicario vinculado a
un poderoso hombre de negocios local.