elsalvador.com WWW
Portada Nacional El País Deportes Metro Negocios Editorial RUZ Vida Internacionales Por el mundo

Reconocidos por su trabajo

En memoria. Don Rodrigo H. Guerra y don Luis Torres recibieron un homenaje póstumo de la SCIS por su gran labor y capacidad en favor de la pequeña y mediana empresa.

Publicada 24 de junio 2004, El Diario de Hoy

Tributo. Federico Colorado Torres recoge un recuerdo por el esfuerzo de su abuelo.
Foto EDH / Omar Carbonero

Florencia Couto
El Diario de Hoy

vida@elsalvador.com

Con una vida exitosa, pero difícil, ya que como diputado por el departamento de Santa Ana (1933-1934) debió renunciar al cargo por su desacuerdo con el régimen del General Maximiliano Hernández Martínez, Rodrigo H. Guerra fue un hombre que defendió la democracia y los intereses gremiales de los empresarios.

Por otro lado, don Luis Torres, reconocido en la industria láctea, y quien trabajó por su empresa de queso Petacones, es en la actualidad valorado por su esfuerzo.

Estas dos personas fueron recordadas por la Sociedad de Comerciantes e Industriales Salvadoreños en un emotivo homenaje póstumo.
Ambos diplomas fueron recibidos por sus respectivos nietos, quienes en la actualidad siguen el ejemplo de sus fallecidos abuelos.

“Tengo el honor de representar a la tercera generación de don Rodrigo H. Guerra”, dijo el Ing. Hugo Ernesto Guerra Morán, nieto de don Rodrigo, quien agregó que deseaba compartir con los presentes el “sentirme junto con mi familia sumamente privilegiados de heredar el espíritu de lucha de mi abuelo”.

Desde su juventud, don Rodrigo tuvo inquietudes para lograr el apoyo técnico y financiero a los pequeños comerciantes e industriales del país por parte del Estado salvadoreño.
Algo que logró en los años 40, cuando inició una agrupación gremial, núcleo de la posterior SCIS, fundada en 1944, siendo el primer presidente de la misma.

La micro, pequeña y mediana empresa han sido fundamentales para don Rodrigo, quien es recordado en el 60 aniversario de la SCIS por su extraordinario apoyo al sector.
Federico Colorado Torres, presidente de la ANEP y nieto de don Luis Torres, rememoró los inicios de su abuelo.

“La empresa de mi abuelo surgió en 1935 como una manera de conservar la leche. Así empezó con la producción del queso, el cual se distinguió por su color amarillo”, comentó orgulloso Federico.

Otro aspecto importante de don Luis Guerra es que no sólo fue presidente de la gremial, en 1963/66, sino que también regaló la casa en la que funcionó la primera sede.


elsalvador.com WWW