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Caldas hizo negocio en Argentina

Se defendió bien y consiguió un valioso empate en la primera final de la Libertadores

Publicada 24 de junio 2004, El Diario de Hoy

Opaco. Antonio Barijho, de Boca Juniors, lucha contra Rubén Velázquez, del Once Caldas. Ganó la fricción. Foto: EDH/AP

DPA
El Diario de Hoy

deportes@elsalvador.com

El modesto Once Caldas de Colombia hizo negocio y se llevó de Buenos Aires un valioso empate en cero ante el múltiple campeón Boca Juniors, en la primera final de la Copa Libertadores.

En el estadio "La Bombonera" y ante 50,000 hinchas, ambos equipos construyeron un partido para el olvido, plagado de fricciones y carente de emociones, con un Boca impotente y un Once Caldas dedicado sólo a defender.

Ya antes del cotejo el entrenador Luis Fernando Montoya había revelado su intención: apostar al orden táctico de su equipo y llevarse a Colombia el premio de una igualdad. Por eso, decidió arrancar con un único delantero, Jorge Agudelo, renunciar a la tenencia del balón y esperar en su campo al local.

Sin riesgos

Como consecuencia, en 45 minutos el equipo colombiano jamás llevó peligro al arco defendido por Abbondanzieri. Y todavía se metió más atrás cuando perdió por un golpe en su rodilla izquierda a su futbolista más talentoso, el volante Arnulfo Valentierra, a los 37’.

Boca facilitó la tarea especulativa del conjunto colombiano, especialmente porque casi nunca utilizó las bandas para desequilibrar. Y porque con Carlos Tévez suspendido no aparecía ningún otro capaz de marcar la diferencia.

Sin poder disponer de los también suspendidos Alfredo Cascini y Fabián Vargas, Carlos Bianchi cambió su habitual esquema de 4-4-2 para plasmar un 4-3-1-2 con un leve matiz más ofensivo.

Pero los atacantes Guillermo Barros Schelotto y Antonio Barijho no tuvieron quien los alimentara futbolísticamente, y el brasileño Pedro Iarley -reemplazante de Tévez- tuvo un desempeño decididamente flojo.

Un párrafo aparte merece el árbitro uruguayo Gustavo Méndez, quien no cometió errores gravitantes, pero pareció más preocupado en "sacar" el partido que en poner límites a las sucesivas faltas -en particular del Once Caldas- y a los "desplantes" de los que fue objeto. Sacó cinco amarillas, pero tarde.

Ahora, el jueves 1 de julio, en la ciudad de Manizales, Boca irá en busca de su sexto título de América confiado en su mística copera y el Once Caldas en procura de un inédito cetro continental.

 

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