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| La audiencia. Los dos imputados fueron trasladados
a las instalaciones del Juzgado de Paz de San Cayetano Istepeque.
Foto EDH/Gustavo Rico |
Jaime García
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
Basándose en indicios sobre la presunta participación
de ambos en el homicidio del niño Maycol Ticas, un tribunal ordenó
ayer por la noche prisión preventiva en contra del padre del menor
Jimmy Ticas y su amante Leydi Franco.
La Jueza de Paz de San Cayetano Istepeque, San Vicente, Vinda Salazar
Tobar, mandó además a la Fiscalía a ampliar la investigación
y fortalecer los indicios.
Las huellas dactilares de Leydi Franco encontradas por peritos policiales
en la bolsa donde se encontró el cadáver fueron contundentes
para ordenar su arresto.
Durante la audiencia, el fiscal Maximiliano Martínez informó
sobre el estudio practicado a la bolsa.
El perito concluye categóricamente que los fragmentos de
huellas pertenecen a la mano izquierda de Leydi Franco, detalló.
Indicó que al analizar la bolsa el especialista determinó
que eran rescatables tres huellas de los dedos índice, meñique
y anular.
Coartada
Resaltó que fueron encontrados fragmentos de los rasgos dactilares
que pudieron ser comparados con las de Franco, que le fueron tomadas durante
su detención en la Policía Nacional Civil de Apastepeque.
El defensor de la acusada, José Domínguez, sostuvo ante
el tribunal que las bolsas fueron dejadas por la Fiscalía en el
lugar del crimen al retirar el cadáver unas dos horas y que la
misma acusada llegó al lugar para ver el cadáver del niño.
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| La diligencia. El exterior del tribunal estuvo
abarrotado de parientes y conocidos del niño. Foto
EDH/Gustavo Rico |
Recalcó que la escena del crimen fue contaminada.
El fiscal Mauricio Iraheta explicó que en el lugar quedó
una bolsa, pero que no fue en la que se hallaron las huellas de la acusada.
La Fiscalía sostuvo durante la audiencia que la imputada fue la
que planificó el hecho junto a Jimmy Ticas.
El niño Maycol Ticas, de cuatro años, fue encontrado muerto
a inmediaciones del kilómetro 52 de la Carretera Panamericana,
el 17 de junio pasado. Su cuerpo estaba dentro de una bolsa plástica
y en su cabeza tenía dos bolsas más, amarradas a su cuello.
El infante fue sacado de la guardería por una mujer que por el
momento es testigo del hecho. Ella sostiene que recogió al pequeño
y se lo entregó a Leydi Franco el 16 de junio, porque ella se lo
pidió como un favor, pero que desconocía sus planes.
El fiscal Hernández detalló al tribunal que a eso de las
5:00 de la mañana del 17 de junio un lugareño caminaba por
la Panamericana cuando vio la bolsa y el cadáver del niño.
Inmediatamente alertó a policías de caminos y éstos
acudieron a la escena del crimen para protegerla. Posteriormente, la Fiscalía
ordenó que retiraran el cuerpo y le practicaran una autopsia.
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| Respaldo. Ayer se evidenció el apoyo a
Jimmy Ticas. Foto EDH/Gustavo Rico |
El fiscal dijo que Jimmy Ticas se acercó y afirmó que se
trataba de su hijo.
Según la acusación, Leydi Franco, desde el 11 de junio,
había estado pidiendo a una amiga, que ahora es testigo principal,
que acudiera a la guardería donde estudiaba Maycol y se lo llevara
para entregárselo a su padre.
El fiscal detalló que, según lo expuesto por la testigo,
Leydi la llevó cerca del kinder el 11 de junio, y como estaba cerrado
sólo le señaló el lugar y se retiraron. Posteriormente
se encontraron y regresaron el 12, pero no se lo pudieron llevar.
El día de los hechos, la amiga de Leydi tocó a la puerta
del kinder y la abrió una vendedora de golosinas. Al entrar la
testigo preguntó a una primer profesora sobre Maycol.
Al continuar ingresando preguntó a una segunda profesora y le manifestó
que se llevaría al niño porque el papá lo llevaría
al médico.
La maestra le respondió que el menor estaba coloreando una manzana
y que no saldría hasta que terminara.
Aseguró la declarante que el niño manifestó a su
maestra que ya le habían sacado los parásitos.
Afuera, según el fiscal, se encontraba Leydi esperando a Maycol
en un vehículo de su propiedad.
El niño salió y cuando vio a Leydi bajó la cabeza
y no le dirigió la palabra, a pesar de que ésta le ofrecía
sorbete.
La testigo afirma que Leydi la fue a dejar a su casa y que su abuela y
otros parientes vieron cuando se alejaba en su auto con el niño.
Al día siguiente el pequeño apareció muerto.
La tía del infante, Marta Clímaco, encargada de su cuido,
le buscó en el kinder. La maestra se apersonó a un negocio
de Jimmy de venta de carne en el desvío de San Vicente para buscarle.
En ese momento llegó Jimmy. Según la Fiscalía, era
como la 1:30 de la tarde. Jimmy y Marta acudieron a la Fiscalía
a interponer la denuncia de privación de libertad del niño.
Los investigadores interrogaron a los profesores del kinder y con su ayuda
hicieron un retrato hablado de la mujer que se llevó al menor.
Afirmó el fiscal que no lo utilizaron porque la mujer se presentó
a la policía para relatar los hechos.
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Las
pruebas de la
Fiscalía no llenan las expectativas. Sólo hay testigos
de referencia, no de vistas y oídas.
Joaquín Barahona
Defensor de Jimmy Ticas
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No
se ha logrado
probar la participación de mi cliente ni el móvil
del crimen. No hay pruebas.
José Domínguez
Defensor de Leydi Franco
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El fiscal afirma que la declarante se enteró del crimen por una
llamada que le hizo Leydi. Asegura que la imputada le dijo que no dijera
nada sobre lo ocurrido.
La autopsia determinó que el niño murió por asfixia
por estrangulamiento, además que tenía golpes y laceraciones,
pero éstos no causaron su deceso.
Una sesión prolongada
La audiencia estuvo cargada de recriminaciones entre la Fiscalía
y la defensa.
- La Fiscalía se tomó más de dos horas para exponer
sus planteamientos al tribunal. El argumento fue muy detallado.
- A un agente de la Policía Nacional Civil que custodiaba la audiencia
le sonó su teléfono celular y esto paró la exposición
del defensor de la acusada.
- Los fiscales del caso hacían gestos de rechazo cuando el defensor
de Leydi Franco les recriminaba por supuestas ilegalidades en la detención
de la procesada.
- Durante la exposición de los descargos y sin dejar de hablar,
el defensor de Leydi
espantó una mosca de la cabeza de su colega Joaquín Barahona.
Algunos sonrieron por el movimiento de manos del abogado.
- Algunos rieron cuando el mismo defensor mencionó el apodo de
un vigilante de la casa de Leydi.
- La audiencia se prolongó hasta la tarde por las exposiciones
de los abogados y
fiscales en el caso.
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Las pruebas de la Fiscalía
de San vicente
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1)
Que la testigo sostiene que
Leydi le pidió de favor que retirara al niño del kínder
para entregarselo a su padre Jimmy.
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2)
Cuando Leydi supuestamente va a dejar a la testigo a su casa, otros
parientes la observan en el auto, y que lleva al niño.
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3)
Que en el acta de remisión de la acusada
supuestamente aceptó los hechos y que dijo que entregaron
al niño a su padre.
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4)
Las huellas dactilares de
la imputada
encontradas en la bolsa en que fue hallado el
cadáver de la
pequeña víctima.
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Los descargos presentados por
la defensa
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1)
Que la acusada Leydi Franco
fue detenida y declaró sin
estar presente un
abogado defensor, lo cual viola sus derechos.
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2) Que
sólo existen testigos de referencia y que no hay ni uno que
haya visto cometer el crimen a los dos imputados denunciados.
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3)
Que la autopsia de la muerte del niño dice que murió
entre las 3 y 4 de la madrugada y que el
papá estaba con otras personas.
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4) Que
tanto la Policía como la Fiscalía no han
logrado establecer un móvil
del crimen en
sus escritos
de acusación.
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Quiero justicia
para mi hijo
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Durante
la audiencia, la madre de Maycol, Jesús Clímaco, y
la hermana de ésta, Marta, permanecían atentas a las
exposiciones de la Fiscalía y los defensores.
Ambas sufrían en carne propia, los relatos sobre las últimas
horas que vivió el pequeño.
Jesús Clímaco permanecía serena y sólo
cerraba sus ojos ante los relatos.
Antes de la audiencia pidió que se hiciera justicia por la
muerte de su hijo Maycol.
Desde temprano de la mañana, afuera del tribunal se aglomeraron
parientes y conocidos de la familia del niño, de Jimmy Ticas
y de Leydi Franco.
Prácticamente se formaron dos grupos que portando carteles
con mensajes mostraban su apoyo a sus seres queridos.
Las personas se apostaron a las ventanas del tribunal y con paciencia
y buen comportamiento escucharon cada una de las exposiciones.
Algunos comentaban lo manifestado por los fiscales y abogados defensores
y daban su aprobación o su rechazo.
Cada movimiento de los exponentes era observado con detenimiento
por los que estaban afuera.
Jimmy creemos en tu inocencia. Tú no eres un criminal,
decía uno de los carteles que apoyaba al encausado.
Otro más decía: Una vez tú salvaste a
mi hija, como puede ser que hayas matado a tu propio hijo,
decía otro mensaje solidario.
Los carteles de los que pedían justicia por el crimen de
Maycol manifestaban su repudio, aunque ninguno acusaba directamente
a los dos imputados.
Los que llegaron a dar su apoyo permanecieron en su mayoría
de pie durante las más de cinco horas que duró la
audiencia.
Durante la audiencia, la acusada Leydi Franco se mantuvo serena.
Cuando su defensor advertía sobre su inocencia y que aún
estaban libres los asesinos del niño, ella asentía
con su cabeza.
El defensor José Domínguez manifestó al tribunal
que él tenía un hijo y que si algo le ocurriera no
buscaría la justicia sino que él mismo la tomaría
aduciendo a que atentar contra un niño debe ser reprochado
por la sociedad, ya que son seres indefensos que ante un ataque
de semejante brutalidad no tienen opción ni de meter sus
manitas.
Estamos ante la muerte de un menor y la vida de un niño
se respeta, acotó el abogado.
Los vicentinos comentaban el caso en la mayoría de lugares.
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