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Familia de asesinada pide ayuda

San Vicente. La joven, de San Rafael Cedros, murió por 283 puñaladas.

Publicada 23 de junio 2004, El Diario de Hoy

La deuda. El padre de la víctima no puede pagar el ataúd, valorado en 225 dólares.
Foto EDH / Julio Mejia

Nathalie Villarroel
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com

Rogelio Saravia Villalobos llegó a la redacción de El Diario de Hoy con el sombrero en la mano y los ojos llenos de tristeza.

Él es el padre de Fátima del Carmen Hernández Saravia, de 16 años, cuyo cadáver fue hallado en Apastepeque con 283 puñaladas, el 15 de junio pasado.

Al dolor por la pérdida de su hija se une ahora todos los gastos que acarreó su entierro. El crimen causó indignación por el salvajismo con el que fue asesinada.

Don Rogelio fue notificado de la muerte de Fátima por empleados de la funeraria Vida Eterna de San Vicente. Ellos, lo llevaron a Medicina Legal para que hiciera el reconocimiento del cuerpo de la muchacha.

Luego de confirmar su identidad, Medicina Legal le informó que no era posible entregarle a Fátima si no era trasladada en un ataúd.

En ese momento, la gente de la funeraria ofreció a don Rogelio entregarle de inmediato un féretro. El padre ante la urgencia de la situación aceptó.
Después, ya en la casa con el cuerpo, fue informado que el costo del ataúd alcanzaba los 225 dólares.

La alcaldía de San Rafael Cedros quiso ayudar a la familia entregándoles una féretro, como acostumbran hacer con las personas de escasos recursos de la zona, pero don Rogelio ya había aceptado el cajón de la funeraria Vida Eterna.

El síndico, José Ángel Menjívar, trató de negociar con la funeraria para que aceptaran como pago a la deuda de don Rogelio, el ataúd comprado por ellos a un costo de 228 dólares.
La funeraria aceptó, pero valoró la caja en 57.14 dólares; la alcaldía rechazó el trato, ya que se valuaba en 170 dólares menos.

Para don Rogelio, 225 dólares es una suma inalcanzable. Su familia vive en la lotificación La Curvona de San Rafael Cedros, en una casa de bahareque cercana a la antigua línea del tren.

La familia Saravia solicita la ayuda de los salvadoreños que quieran colaborar para el pago del ataúd de Fátima del Carmen, las colaboraciones se recibirán por medio de el sacerdote Juan Antonio Gutiérrez, de la parroquia de San Rafael Cedros, al 378-0222. Ahí se dará más información.

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