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Problema. Las obras de mitigación no
evitaron la caida de piedras en la vía entre San Martín
y San Rafael Obrajuelos.
Foto EDH / Julio Mejía |
Julio Mejía
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
Iniciaba el día, eran las 5:30 de la mañana cuando en
el kilómetro 33 de la carretera que de San Martín conduce
a San Rafael Cedros, en jurisdicción de Cojutepeque, una rastra
que trasladaba alimentos concentrados hacia Ilobasco, colisionó
con un promontorio de piedras.
Era un derrumbe originado con la lluvia del lunes anterior y un sismo
de 4.7 grados, según el Ministerio de Obras Públicas.
Todo el carril que conduce de poniente a oriente, estaba cerrado por los
escombros en esa carretera.
La rastra volcó y un agente de seguridad privada identificado como
José Roberto Machuca Orantes de 25 años, quien se conducía
en la unidad, resultó con lesiones de gravedad al quedar atrapado
entre las piedras. Personal del Cuerpo de Bomberos de Cojutepeque lo rescató
y llevó a un centro asistencial de Cojutepeque.
Machuca fue la única persona que resultó herida en ese
sitio. Sin embargo, otros cuatro automotores chocaron en la parte trasera
de la rastra. La visibilidad era muy limitada y algunos motoristas manejan
a velocidades excesivas.
Responsables
Los daños materiales fueron considerables. Algunas personas particulares
se convirtieron en los primeros en avisar a otros vehículos que
debían tener cuidado. Así se evitaron mayores desgracias
mientras se removieron los escombros de la vía.
El hecho llamó la atención de los afectados, por ser un
tramo en el que fueron realizadas supuestas obras de conservación
en los taludes.
Sergio Romero, conductor de la rastra, expresó que la empresa constructora
debería responder por los daños causados en el múltiple
choque.
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| Daños. Vehículos chocaron contra
los escombros.Foto EDH / Julio Mejía |
Por lo menos, hubieran considerado y dejado unos diez metros de
distancia entre el pavimento y los gaviones o muros para prevenir este
tipo de hechos, dijo.
Agentes de la PNC que llegaron al sitio estuvieron de acuerdo en que la
compañía encargada del proyecto debe revisar todos los taludes
a fin de evaluar los que puedan ser vencidos por las lluvias. De esa manera
se pueden prevenir nuevas desgracias en esa carretera.
Luis Alonso Torres, agente de la PNC, señaló que en la actual
época lluviosa han tenido una serie de accidentes que generalmente
se deben a la imprudencia de los conductores.
Teme que si a los abusos de motoristas se suman los derrumbes, se produzcan
desgracias más graves que las reportadas hasta la fecha.
Al sitio llegaron también técnicos de la empresa responsable
de los trabajos, quienes se limitaron a observar lo ocurrido y se negaron
a dar declaraciones sobre ello.