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¿Y ahora qué?

La Selecta dejó atrás a Bermudas. Ahora inicia una fase más complicada, necesita obrar inteligentemente y con rapidez

Publicada 22 de junio 2004, El Diario de Hoy

Debe preocuparse más. Rudis Corrales ha estado divorciado con la red rival, ahora, con la Selección clasificada, tiene tiempo para trabajar más y volver a la senda goleadora. Foto: EDH/Nelson Dueñas

En Nueva York
Periodista: Claudio Martínez
Fotoperiodista: Nelson Dueñas
El Diario de Hoy

deportes@elsalvador.com

"A Bermudas lo superamos, pero de ahí no pasamos”. La frase, una de las más escuchadas en los últimos meses, no tiene un dueño preciso, pero sí cientos o miles de voces escépticas que la repiten como si se tratara de una letanía.

El resultado en Hamilton del domingo no hace más que reafirmar esa tesis: El Salvador pasó su primera prueba de fuego y ahora debe afrontar la segunda con rivales de otro calibre como Estados Unidos, Jamaica y Panamá. Para muchos es el final de un ciclo anunciado; para otros, quizás los menos, el comienzo de una nueva oportunidad. En realidad, lo cierto es que –más allá de las posturas de cada quien- hay una serie de interrogantes que pueden ser clave. 

¿Son los tres rivales realmente tan superiores a nosotros?
No conviene meter a todos en la misma bolsa. Se supone que Estados Unidos –que sufrió mucho para derrotar a Grenada- tiene asegurado el primer boleto, suena lógico. El otro pase para el hexagonal final El Salvador lo tendrá que pelear contra Jamaica y Panamá, dos selecciones duras pero de ninguna manera imposibles de vencer. Jamaica es la que mejor está posicionada y todavía cuenta con algunos veteranos del Mundial 98. Panamá, por su parte, tiene sangre joven combinada como experimentados como Julio César Dely Valdés, quien volvió del retiro y demostró que todavía es un goleador de raza. La última vez que jugaron un partido oficial –Copa UNCAF 2003 en la mismísima Panamá- le ganamos 2-1, incluso con Dely en la cancha. La clave será ganar de local y lograr buenos resultados de visitante, pero de ninguna manera parece algo imposible.

¿Qué pasará con los fogueos?

Si en algo dio ventaja la Selecta en esta fase fue en los partidos amistosos. Mientras que Bermudas se las ingenió para armar cinco partidos contra equipos centroamericanos en la fase preparatoria, el equipo de Paredes jugó contra quien pudiera, sin importar mucho las características. Un par de partidos contra Surinam, Antillas Holandesas o Grenada hubieran ayudado mucho a detectar los problemas de funcionamiento colectivo a tiempo.

Cumplidos. William Torres (20) y Rudis Corrales celebran el empate en Bermudas y la clasificación. Foto: EDH/Nelson Dueñas

La empresa CR Sports está trabajando, conjuntamente con la federación, en tres juegos para julio. Ahora sí hay que pensar en selecciones más fuertes, aunque las opciones parecen ser equipos de Centroamérica o de Europa del Este. Es que los sudamericanos en ese mes estarán jugando la Copa América en Perú.

¿Cuándo se vuelve a trabajar?
Algunos jugadores, especialmente aquellos cuyos equipos llegaron a semifinal y final del Clausura, se tomarán unos días de descanso. La idea de Paredes es retomar las prácticas cuanto antes. Si bien el primer juego es el 18 de agosto, se pretende llegar con algo más de un mes de trabajo ininterrumpido. “Tenemos que prepararnos mejor”, reconoció el entrenador al término del juego en Bermudas. Ahora tendrá tiempo, algo que él siempre pidió y pocas veces tuvo.

¿Hay que llamar refuerzos?

Todos piden a algún jugador para la Selecta. Desde el Zarco Rodríguez hasta Nenei, pasando por Santos Cabrera o Ronald Cerritos. Paredes ha dicho que “los mejores son los que están aquí”, pero no descarta que haya una nueva convocatoria. Lo que sí está claro es que la lista de los 50 que entregó hace un tiempo no tiene ningún valor. El “Black” Martínez, que nunca estuvo en esa lista, fue convocado y jugó varios minutos en el partido de ida contra Bermudas. El principal déficit sigue siendo la falta de gol, pero ya casi no quedan delanteros nacionales que no hayan tenido su oportunidad, por lo que lo más saludable es que se siga afinando el trabajo de los que ya están. También es necesario un volante de creación que sea la alternativa de Ernesto Góchez o Josué Galdámez en caso de que estos no estén lúcidos. Hay un puesto que todavía está libre y que no tiene dueno: el volante defensivo que acompañe a Murgas en la mitad del campo. Paredes probó con Ramón Sánchez y con Roberto Ochoa en los dos últimos partidos y no le funcionaron.  

¿Se viene otra lucha entre los clubes y la Selecta?
El próximo Apertura comienza la segunda semana de agosto, casi la misma fecha en que El Salvador tiene que debutar en el Cuscatlán contra Panamá por la segunda fase. Si no hay un acuerdo entre la Federación y la Primera División, todo puede terminar en caos. Deben sentarse a platicar, a exponer sus puntos de vista y ponerse de acuerdo lo antes posible para que los futbolistas puedan practicar con la Selección, pero que tampoco los clubes se vean afectados por sus prolongadas ausencias. Aquí ambas partes tienen razón en sus posturas, pero si no llegan a una mediación esta guerra tendrá un solo perjudicado: el fútbol salvadoreño.

¿Se trabajará ahora con menos tensión?
Sin dudas, primero porque se logró superar la primera fase y eso aflojó las tensiones de muchos. El Salvador –por nombre y por historia- tenía la obligación de pasar y de no haberlo hecho, hubiera sido considerado un rotundo fracaso, pero se supone que de ahora en más trabajará relajado. Ya no tendrá esa carga de favoritismo del juego anterior, por lo que le quitará presión, algo que no siempre la Selecta ha sabido absorber adecuadamente. La mayoría sigue repitiendo la misma frase: “A Bermudas lo superamos, pero de ahí no pasamos”. Quizá ese mismo escepticismo de muchos funcione como factor motivante para los jugadores. Ojalá.

Bermudas despertó del sueño

Nunca tuvieron la ilusión de ir a un mundial, pero el sólo hecho de pensar en avanzar una fase más provocó en la pequeña isla de Bermudas una mini revolución futbolística.

Se lo perdió. O.J. Minors tuvo que trabajar porque no fue convocado. Foto: EDH/Nelson Dueñas

A pesar de que el empate les dejó fuera, todos los jugadores ya son considerados héroes nacionales. “Si no fuera por la expulsión, creo que les ganamos”, comentó David Stein, un ciudadano tipo que viste una impecable camisa blanca, una corbata azul marino, elegante saco, zapatos negros, medias negras casi hasta la rodilla  y… bermudas. ¿O por qué se cree que le pusieron Bermudas?

The Royal Gazette, el periódico de mayor circulación, publica una entrevista con Kentoine Jennings, el jugador que puso la mano para evitar el gol de Rudis Corrales y por eso fue expulsado. No hay consuelo para él. “Les quiero pedir disculpas a todos por lo que hice, fue algo instintivo. Les pido perdón a mis companeros, al técnico y afición. Once contra once lo ganábamos”, dijo.

El partido era tema de conversación en las calles, y no se escuchaban más que elogios para los suyos. Frente al muelle de Hamilton, cuatro trabajadores portuarios comentaban sobre el juego mientras digerían un almuerzo liviano. Uno de ellos era O.J. Minors, un integrante de laSelección que no entró en la convocatoria.

“¿Cuántos de los jugadores de ustedes son profesionales?”, preguntó. Se resistía a creer que todos.
“Es increíble que no haya diferencia cuando ellos viven de eso y nosotros lo hacemos por diversión. Yo primero tengo que trabajar ocho horas en el puerto y después me voy a entrenar”, analizó.

 

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