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Natalidad disminuye

Fesal 2003. Por primera vez, el promedio nacional de hijos por mujer es inferior a tres. El informe dice que la tasa es la más baja de la región, después de Costa Rica.

Publicada 14 de junio 2004, El Diario de Hoy

 

Equipo de servicios
El Diario de Hoy

nacional@elsalvador.com

Con marcadas diferencias entre el área urbana y la zona rural, además del nivel educativo de la mujer, la Encuesta Nacional de Salud Familiar (Fesal) 2003 pone de relieve el marcado descenso de la tasa de fecundidad nacional, es decir el número de hijos por mujer, que de 6.30 en 1975 ha pasado a 2.97 en la actualidad.

Pese al descenso, El Salvador es el segundo país de la región con el índice más bajo, sólo superado por Costa Rica con una variable de 2.10 hijos por mujer, la cantidad de retoños está íntimamente relacionada con la pobreza y el acceso a la educación.

De hecho, la fémina de un estrato bajo tiene, en promedio, 4.5 hijos, el doble de las que se desenvuelven en las esferas más altas.

Tal es la diferencia que, según el estudio que se realizó a casi 10,700 mujeres en edad fértil, las personas de la alta sociedad tienen una media de 1.87 hijos, una variable inferior a la necesaria para reemplazar la población, que es de 2.1. Un fenómeno común en áreas desarrolladas, como los países escandinavos y, también España, donde hay más decesos que natalicios.

Todavía preocupa

Esmeralda de Ramírez, del programa de planificación familiar del Ministerio de Salud, considera un logro el haber bajado la tasa de fecundidad, aunque apunta que “en municipio y cantones todavía es preocupante”.

Ese temor de la especialista radica en que mientras las mujeres en San Salvador tienen una media de 2.39 hijos, en áreas como Cabañas, la cifra se eleva a los 4.15 descendientes por fémina.

El entorno familiar, la persistencia de tabúes hace que, como explica Marbely Hernández, encargada del programa de planificación de la Unidad de Salud de Ilobasco, haya mujeres que con seis, siete, ocho hijos “vengan a planificar a escondidas del esposo y con el temor de que algún vecino les vea”.

El miedo a no ser descubiertas, al qué dirán, hace que también las mujeres en edad fértil opten cada vez más por anticonceptivos como la inyección, en detrimento de las pastillas.

“Todavía tenemos ese criterio un poco cerrado de que la mujer no debe planificar, de ahí que la mujer, más que todo en la población rural, utilice el inyectable”, explica de Ramírez.

  Lea ademas

Último parto en Maternidad
Después del proceso de parto, casi una de cada tres féminas en el hospital de maternoinfantil optan por la esterilización.

En los últimos cinco años, el descenso del número de hijos en la familia salvadoreña es más notorio en la mujer del área rural y con menos estudios.

El conocimiento y uso de los anticonceptivos, especialmente por parte de la fémina, el retardo en las relaciones sexuales y, también, la prevención de los embarazos precoces explican, en parte, el estado actual de la natalidad en el país.

Los contraceptivos de carácter permanente ocupan un lugar preponderante. De hecho, como indica la encuesta realizada, una de cada tres mujeres casadas o unidas está esterilizada.

Algunos hospitales, como Maternidad, son un indicador de hasta que punto la mujer decide no tener más hijos, en muchos casos, después de un parto. En 2003, en los poco más de 12 mil partos, el centro realizó algo más 2,700 esterilizaciones permanentes.

América Romualdo, coordinadora de Proyección Política de Las Dignas, apunta que las presiones económicas son un factor a tener en cuenta a la hora de tener un bebé.

Aunque por razones radicalmente opuestas, coincide con Regina de Cardenal, de la Fundación Sí a la Vida, en la falta de información hacia los métodos anticonceptivos.

“Hay muchos métodos dañinos y es una violación no explicarles a fondo los efectos secundarios”, apuntó la presidenta de Sí a la Vida.

Comportamiento de la fecundidad
En los últimos 25 años, la tasa global ha caído en un 53 por ciento. En la zona rural, el descenso ha sido más pronunciado.
1975
Familia numerosa
El primer estudio de la Fesal 1973-78 refleja que la mujer tiene una media de 6.30 hijos.
1995
baja a la mitad
Veinte años después, la tasa de fecundidad se reduce a 3.58, casi un 50 por ciento.
2003
Menos hijos
La última encuesta de la Fesal indica que las mujeres tienen, en promedio, 2.97 hijos.
Y América, ¿Cómo está?
Argentina, Brasil, Uruguay y México, por citar unos ejemplos, tienen, en promedio una tasa de 2.5 hijos por mujer. En cambio, Bolivia y Paraguay tiene una variable cercana a cuatro.
  La “vieja” europa
España tiene una de las tasas de fecundidad más bajas de Europa. En 2002, y gracias al aporte de las madres inmigrantes, llegó a 1.24 hijos por mujer, la cifra más alta en diez años.

Un 25% no es deseado

Un porcentaje considerable de los hijos que vinieron al mundo en los últimos cinco años fue no deseado. En concreto, y según la encuesta Fesal 2003, el 24 por ciento de los embarazos entró en la categoría de “no deseado por la madre”.

El porcentaje que representa casi uno de cada menores nacidos en el periodo mencionado dice mucho de una tasa de fecundidad que a la luz de este dato quedaría en un promedio de 2.50 hijos por mujer deseados.

Las féminas solteras o las que tienen más de seis hijos, además de las que carecen de educación formal, concentran ese grupo de personas que dio a luz sin planificación ni quererlo.

La tasa de fecundidad no deseada, como la denomina la Fesal, se duplica entre la población que vive en el campo.

Las autoridades de Salud son conscientes de que no se llega a toda la población ni tan poco de la misma manera.

De hecho, uno de los objetivos de Esmeralda de Ramírez, del Ministerio de Salud, es que, más allá de las estadísticas, puede haber un parámetro más equitativo para la mujer, más allá de donde proceda o su nivel educativo.

Más enfática es la representante de Las Dignas, América Romualdo, quien no duda en señalar que hoy en día “muchas se embarazan sin saber que pueden estar embarazadas”. Al respecto critica el poco acceso a la planificación e información, de ahí que “muchos niños no son deseados”.

El arzobispo auxiliar de San Salvador, Monseñor Rosa Chávez, es claro al enfatizar que la Iglesia está a favor de la vida y que “estamos cayendo en una visión puramente biológica”.

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