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| Violencia. Unos policías reconocen el
cadáver de Armando Amaya Gaitán, asesinado a balazos.
Foto EDH / Carlos Torres |
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
La violencia se le escapa de las manos a la PNC. En cuatro días,
dos personas han resultado muertas a tiros, al norte de esta ciudad por
desconocidos.
El lunes, un joven de 25 años identificado como Armando Amaya Gaitán,
de oficio carpintero, fue acribillado por un grupo de sujetos, a las 6
y 30 de la tarde en la 9a. Calle Poniente y 6a. avenida norte, a inmediaciones
de la comunidad El Progreso.
Según la policía, el hecho ocurrió cuando la víctima
se encontraba en la calle. Varios sujetos a bordo de un vehículo
se aproximaron a Gaitán y le dispararon. Luego huyeron.
Los investigadores contaron 17 cartuchos de bala 9 mm alrededor del cadáver.
Familiares del occiso manifestaron que el joven trabajaba a pocos metros
del lugar en una carpintería, y que el pasado 24 de mayo había
cumplido los 25 años.
Un sargento no identificado de la PNC, informo que este es el segundo
crimen ocurrido en el mismo sector. Recordó que el 28 de mayo,
sujetos a bordo de un vehículo blanco hicieron varios disparos
frente a la comunidad El Progreso, en el hecho resultó lesionado
de un pie José Francisco Rivas Damas, de 23 años.
Ocho días después, Rivas Damas fue asesinado a tiros por
un sujeto que se bajó de un auto, en la Colonia los Cipreses.
Según el informante, los crímenes ocurrieron por una pelea
de territorios entre la Mara Salvatrucha y renegados de esta que hoy se
encuentran en la 18.
La policía afirma que Rivas Damas y Amaya Gaitán eran distribuidores
de drogas en el lugar.
Personas que dijeron conocer al primero de los jóvenes negaron
que cometía delitos. Sólo se dedicaba a su oficio,
dijo una mujer.
Mientras se realizaba la inspección del cadáver de Amaya,
un motorista de la ruta 101 fue herido de bala por pandilleros en la esquina
de la 9a. Calle y 11a. Avenida Norte de la Colonia Santa Mónica.
Éstos le dijeron que matarían a tres personas.