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Homicidios llevan temor a vecinos de Santa Tecla

La Libertad. Se informan dos crímenes en cuatro días. También fue herido de bala un motorista de buses. PNC inculpa a los pandilleros.

Publicada 9 de junio 2004, El Diario de Hoy

Violencia. Unos policías reconocen el cadáver de Armando Amaya Gaitán, asesinado a balazos. Foto EDH / Carlos Torres

El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com

La violencia se le escapa de las manos a la PNC. En cuatro días, dos personas han resultado muertas a tiros, al norte de esta ciudad por desconocidos.

El lunes, un joven de 25 años identificado como Armando Amaya Gaitán, de oficio carpintero, fue acribillado por un grupo de sujetos, a las 6 y 30 de la tarde en la 9a. Calle Poniente y 6a. avenida norte, a inmediaciones de la comunidad El Progreso.

Según la policía, el hecho ocurrió cuando la víctima se encontraba en la calle. Varios sujetos a bordo de un vehículo se aproximaron a Gaitán y le dispararon. Luego huyeron.

Los investigadores contaron 17 cartuchos de bala 9 mm alrededor del cadáver.

Familiares del occiso manifestaron que el joven trabajaba a pocos metros del lugar en una carpintería, y que el pasado 24 de mayo había cumplido los 25 años.

Un sargento no identificado de la PNC, informo que este es el segundo crimen ocurrido en el mismo sector. Recordó que el 28 de mayo, sujetos a bordo de un vehículo blanco hicieron varios disparos frente a la comunidad El Progreso, en el hecho resultó lesionado de un pie José Francisco Rivas Damas, de 23 años.

Ocho días después, Rivas Damas fue asesinado a tiros por un sujeto que se bajó de un auto, en la Colonia los Cipreses.

Según el informante, los crímenes ocurrieron por una pelea de territorios entre la Mara Salvatrucha y renegados de esta que hoy se encuentran en la 18.

La policía afirma que Rivas Damas y Amaya Gaitán eran distribuidores de drogas en el lugar.
Personas que dijeron conocer al primero de los jóvenes negaron que cometía delitos. “Sólo se dedicaba a su oficio”, dijo una mujer.

Mientras se realizaba la inspección del cadáver de Amaya, un motorista de la ruta 101 fue herido de bala por pandilleros en la esquina de la 9a. Calle y 11a. Avenida Norte de la Colonia Santa Mónica. Éstos le dijeron que “matarían a tres personas”.


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