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| Alcance. Los países de Centroamérica,
especialmente Nicaragua y El Salvador, sintieron el poder de la era
Reagan. Foto EDH / AP |
Wilfredo Salamanca
El Diario de Hoy
internacionales@elsalvador.com
El liderazgo de Ronald Reagan no se limitó a gobernar los Estados
Unidos en un momento crucial de la historia contemporánea.
Su gobierno influyó mucho en El Salvador, a través de la
gestión presidencial de José Napoleón Duarte (1984-89)
e inspiró a connacionales por su marcado anticomunismo.
El exministro de Cultura y Comunicaciones del gobierno demócrata
cristiano, Adolfo Rey Prendes, asegura que el cuestionado beso de Duarte
a la bandera estadounidense fue un gesto para ganar la confianza de Reagan.
El problema es que durante la visita oficial hubo una confrontación
entre Reagan y Napoleón respecto a que Reagan le pedía constantemente
a Duarte su apoyo a los Contras en Nicaragua, recuerda.
Agrega que el mandatario salvadoreño no aceptaba tal condición
porque no podía apoyar un grupo insurgente en un país vecino,
cuando combatía a la guerrilla salvadoreña.
Y cuando sale de haberle rechazado todas las propuestas a favor
de los Contras, Napoleón no encontró mejor idea para bajar
la tensión de la confrontación que habían tenido,
que besar la bandera, dice.
Mientras, el excanciller pedecista Ricardo Acevedo Peralta, asegura que
la influencia de la estadounidense en El Salvador durante la Guerra Fría
se produjo para librarlo del comunismo.
No aflojó la ayuda (militar) para El Salvador, porque pensaba
que este era el bastión de la democracia en Centroamérica,
y había que defenderlo hasta el final enfatiza.
La remenbranza del pedecista es porque al principio de la década
de los 80, los sandinistas asaltaron el poder en Nicaragua, y desde ahí,
operaban el apoyo cubano a la guerrilla salvadoreña.
INSPIRACIÓN
- El actual ministro de Gobernación, René Figueroa, confiesa
que Ronald Reagan inspiró sus convicciones políticas, mientras
estudiaba su licenciatura en Estados Unidos.
- El actual Vicepresidente de Ideología de ARENA se emociona al
referirse al legado político del fallecido líder internacional.
- Le guardé mucha admiración a Ronald Reagan por sus
convicciones en la defensa de la libertad.