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| La familia Nieto Batres presenció el
evento desde la comodidad del hogar. Los pequeños , un tanto
inquietos, respondieron: ¿A dónde están
Mami?, ¡Tony!, ¡Tony!... ¡Ah!
ya aburren, repetían una y otra vez los infantes. Foto
EDH/Felipe Ayala |
Claudia Núñez
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
Para unos fue una fiesta cívica, para otros un día de
asueto idóneo para compartir en familia, sin perder de vista los
detalles del traspaso de mando que tuvieron pendiente al país ayer
por la mañana.
En muchos hogares salvadoreños, los televisores permanecieron encendidos
desde tempranas horas del día.
Una de ellas fue la familia Reyes Alas, quien desde su negocio, en el
centro de la capital, sintonizó la cadena nacional para la toma
de posesión.
Los comentarios acerca de la gestión de Paquito, los
vestuarios de las invitadas al evento y hasta algunas trivias
respecto a los nombres y cargos del nuevo gabinete eran parte de la conversación
de los esposos Reyes.
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| Los esposos Reyes sólo vendieron dos lubricantes
en dos horas. Aprovecharon el asueto de sus hijos para hablar de política.
Foto EDH/Felipe Ayala |
Mientras tanto, en la casa de los Nieto Batres, en el Barrio Montserrat,
ocho personas esperaban con ansia el discurso del presidente electo.
Si hubiera ganado Schafik no lo estaríamos viendo, porque
estaríamos de luto, aseveró Paula Batres, abuela de
cinco infantes que observaban con poco interés el evento.
El nuevo mandatario dominaba las pantallas de varios televisores en el
escaparate de un importante establecimiento comercial.
Quienes paseaban por ahí, se detuvieron un momento antes de continuar
con las compras de la mañana.