Antonio Trujillo
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
Planear la estrategia de utilización óptima de las finanzas
estatales, con el doble objetivo de no frenar la inversión pública
y evitar el desborde en el gasto será el primer desafío
que la economía salvadoreña le plantee al nuevo Presidente
de la República.
Ese problema tiene un agregado que lo vuelve aún más complicado:
Elías Antonio Saca empieza a gobernar sin tener aprobado el Presupuesto
del 2004.
Acudir a todo su poder de convicción y dialogar con quien sea,
como lo prometió en su campaña, para lograr que la Asamblea
apruebe el Presupuesto de $2,791.5 millones de 2004 se convertirá
en una tarea inaplazable.
Eso le ayudará a iniciar obras postergadas, pero igualmente deberá
poner en marcha el programa de financión externa a través
de la colocación de bonos-, puesto que los ingresos que el Estado
genere no serán suficientes.
En ese punto estará su segundo desafío: aumentar los ingresos
del fisco. La recaudación actual no tiene poder de sustentación
para un agresivo plan de inversión y, por tanto, el aumento de
la carga tributaria es un objetivo para el que no hay mucha espera.
Incrementar la carga tributaria (actualmente cercana al 12% del PIB) podría
hacerse por vía de nuevos impuestos o de aumento de algunos de
los ya existentes. Saca ha dicho que no es esa la opción que considera
más conveniente, por lo cual sólo le quedará emprender
una lucha sin cuartel contra la evasión y la elusión de
impuestos.
Pero además de las herramientas fiscales, el gobierno tendrá
otro medio de aumentar sus ingresos por impuestos: inyectarle dinamismo
a la economía para que toda la actividad empresarial reaccione
y se acelere el ciclo de generación de riqueza.
La economía pasa por una fase de adormecimiento que ya cumple tres
años, y las necesidades de desarrollo económico de El Salvador
exigen un crecimiento mayor que el estático 2% que viene desde
2002.
Una estrategia para hacer que la economía despierte es un desafío
enorme que implicará incentivos a la inversión, un plan
de generación de empleo y programas específicos para sectores
como el agropecuario, sumido en la depresión.
Tendrá que diseñar también, un programa de aprovechamiento
del Tratado de Libre Comercio con EE.UU., enfocado a aumentar aceleradamente
las exportaciones, para frenar el creciente déficit comercial.
Diseñar un plan de empleo
- Elevar el nivel de empleo tendrá que ser una de las prioridades
del gobierno de Elías Antonio Saca.
Las cifras oficiales reportan un desempleo de 7% sobre la Población
Económicamente Activa, cifra que no distingue entre empleo real
y subempleo.
Mantener los intereses bajos
- En Estados Unidos está cercano un aumento de las tasas de interés
y es previsible que en El Salvador ese hecho tienda a replicarse.
El gobierno tendrá el reto de evitar que las cuotas de créditos
de vivienda se disparen.
Cómo canalizar las remesas
- Los flujos de dineros que llegan al país enviados por los residentes
en el exterior están creciendo al 20% anual. Se destinan principalmente
a consumo.
Hacer que parte de las remesas se canalicen al ahorro es una estrategia
de la que carece El Salvador y con base en la cual se podrían generar
programas de amplio beneficio social.